¿Listos para un nuevo comienzo?

10 04 2014

Llegó la primav1020485888_6b3d934046_zera… esa maravillosa época del año cuando la nieve se va borrando del mapa, el frío ya casi es historia y Canadá se prepara para darle una bienvenida más cálida a sus nuevos inmigrantes. Muchos eligen la primavera y el verano para llegar con sus familias a iniciar una nueva vida con visa de residentes en mano. Esos mismos que en este momento deben estar como estuvimos nosotros hace un par de años: en un corre-corre continuo, abrumados entre planes y diligencias y con la fecha de landing casi encima. (Sobre)viviendo en su país de origen, pero con la mente puesta en Canadá y sintiendo como los días pasan cada vez más rápido.  Me estreso de solo recordarlo…

Son momentos donde la cabeza se llena de dudas… “¿cómo será la ciudad?, ¿tendremos un supermercado cerca para comprar comida al llegar?, ¿podremos activar nuestros celulares allá?”  Pensando en eso, me pareció una buena idea hacer un resumen de las entradas que escribí acerca de la planificación y preparación del viaje, nuestra llegada a Canadá y lo que vino inmediatamente después.

La planificación

Una vez que tuvimos la certeza del sellado de nuestros pasaporte, comenzamos a planificar la partida. Aunque teníamos unos 6 meses por delante, igual no fueron suficientes… así que nunca es demasiado temprano para comenzar.  Además, descubrimos que emigrar es un trabajo de medio tiempo. Con tantas cosas por hacer y una fecha marcada en el calendario, hay que dedicarle una buena parte del día.

Para calmar un poco nuestras inquietudes, investigamos todo lo que pudimos sobre la ciudad donde íbamos a vivir: las zonas residenciales, los colegios, supermercados. Sin perder de vista  que estaríamos por empezar una nueva vida, comenzamos a ahorrar lo antes posible y  nos hicimos un presupuesto con los precios que encontramos en internet sobre el mobiliario básico,  planes de telefonía celular, artículos del hogar y electrónicos, etc. (los enlaces de Walmart.ca y CanadianTire.ca estaban en nuestros favoritos). Así logramos tener un estimado en dólares de lo que íbamos a gastar en nuestro “settlement”, lo cual afortunadamente pudimos costear con nuestros cupos de viajero a dólar preferencial (caso Venezuela). A un mes antes del gran día, nos fue de gran utilidad planificar los pendientes en Google Calendar y reservar de una vez el que sería nuestro primer alojamiento en Canadá.

Aunque aquellos meses fueron  bastante estresantes, pudimos también ver lo positivo y valorar esa etapa que se fue volando. Luego llegó el momento de la mudanza inevitable antes de partir: dejar nuestro apartamento, vender nuestras cosas, regalar, donar,  embalar algunas cajas, en fin…

 

El landing

Preparar el equipaje fue a la vez emocionante y retador. Las maletas más importantes de nuestras vidas, las que llevan literalmente todo lo que nos acompañará en este nuevo comienzo (no se les olvide incluir lo más importante). Las nuestras las hicimos con el corazón arrugado, pensando en lo que dejábamos atrás. Pero sin mucho tiempo para ponernos emotivos, porque todo pasó tan rápido que de repente nos vimos ya montados en el avión. Y después de un largo viaje, llegamos por fin al país que nos recibiría como inmigrantes… Aquí la historia de nuestro landing en Canadá.

 

Los días siguientes

Una montaña rusa. No encuentro otra forma de describirlo. Desde que pisamos Canadá todo empezó a pasar realmente muy rápido. Teníamos un montón de diligencias por hacer, junto a la novedad de ser recién llegados a un país donde no vinimos de visita, sino a quedarnos de forma permanente. Fue así como empezamos a desarrollar de inmediato y paso a paso todos los puntos de la agenda que habíamos preparado antes de llegar:

Aquellos primeros días anduvimos para arriba y para abajo con nuestros papeles de landing y nuestros pasaportes, mientras nos llegaban las PR Cards y las licencias de manejo para usarlas como identificación. Por cierto, para casi todos los trámites piden una dirección y un número telefónico. Por eso fue buena idea asegurarnos de traer un celular desbloqueado de Venezuela, buscamos en internet un plan pre-pago económico y el amigo que nos fue a recibir al aeropuerto adquirió previamente por nosotros el plan, nos entregó la sim card ese mismo día y listo: línea celular activa en Canadá.

Luego vendría la búsqueda de una vivienda a más largo plazo, un colegio para nuestra hija, el ingreso al sistema de salud canadiense y la solicitud de los beneficios que nos corresponden como residentes de la provincia. Todas esas experiencias se las cuento en una serie de entradas acerca de lo que deben saber para emigrar a Ontario:

Para cuando ya se sientan establecidos y listos para iniciar con todos los hierros la búsqueda de empleo, les dejo mi reseña sobre un libro que no pueden dejar de leer: “Herramientas para la Búsqueda de Empleo en Canadá” de Guillermo Ziegler. Es una gran idea apoyar esta lectura con  una investigación previa de tu profesión en Canadá y haciendo mucho networking. Una nueva vida no solo implica recuperar lo material, sino también es un buen momento para construir nuevas relaciones, pero sin descuidar a la familia

Espero que este resumen sea de utilidad para los que ya están en cuenta regresiva y a punto de iniciar la etapa cumbre de su proyecto de migración. Es cierto que son muchas las cosas que hay que hacer antes de venir y luego ya como recién llegados. Pero no dejen que la emoción del nuevo comienzo los abrume. Sentirse parte de la comunidad y del país, lograr la calma que viene con la cotidianidad, es algo que se toma varios meses o hasta años. Así que: a darle tiempo al tiempo.  Emigrar va mucho más allá del landing, de hecho, es ahí cuando verdaderamente empieza la aventura…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





Los niños emigrantes y el amor por su país

26 03 2014

ninosdelmundo
- “Bendición mamá.”

- “Que Dios te bendiga hija….”

Así es como mi pequeña y yo nos saludamos cada tarde cuando la busco en su colegio, mientras los otros niños y papás miran con curiosidad este ritual de cariño tan nuestro. Que los hijos nos pidan la bendición puede parecer una rareza para otra culturas, pero en Venezuela es una de las costumbres más bonitas entre padres e hijos. Porque resulta que, aunque estemos lejos, seguimos haciendo familia a lo venezolano.

Haber emigrado me ha puesto a reflexionar acerca de cómo aprendemos a amar nuestro país de origen. Cuando lo dejamos para buscar otros rumbos, nos descubrimos añorando nuestra patria con un fervor que se alimenta de la nostalgia y de las diferencias que encontramos en el país que nos adopta. Como dicen por ahí: no sabemos cuanto la queremos hasta que estamos lejos.

Desde chiquitos y sin darnos cuenta, el amor por nuestra tierra se va arraigando a medida que asociamos vivencias felices con lugares y seres queridos. Los viajes a la playa con los primos, los domingos visitando a los abuelos, los cumpleaños rodeados de famila. Mis mejores recuerdos son los de las navidades, cuando poníamos juntos el arbolito, oyendo gaitas y sintiendo como la alegría de mis padres se nos contagiaba a todos en casa.

Pero al partir, dejamos atrás a la familia extendida, la escuela, los amigos… y solo quedamos mamá y papá para transmitir a nuestros hijos lo que distingue a la nacionalidad: el idioma, los símbolos patrios, la historia, las tradiciones, los valores y creencias. Nos toca incorporar los rasgos de nuestra identidad cultural en la vida cotidiana.

¿Cómo hacer esto?

A través del lenguaje… Es cierto que los niños aprenden un nuevo idioma muy rápidamente, pero del mismo modo pueden desligarse de su lengua materna si dejan de utilizarla a diario. En casa, por ejemplo tenemos la regla de “sólo español”, el cual nosotros hablamos con el pintoresco acento zuliano. Así hemos logrado que nuestra hija mantenga la fluidez al usar el vocabulario y pronunciar las palabras, sin perder ese tono coloquial que enriquece y le da un aire de cercanía a sus conversaciones por Skype o teléfono con la familia en Venezuela.

A través de la comida… De mi mamá aprendí que la venezolanidad entra por la cocina. Por eso después de emigrar, me he dedicado a recrear esos platos criollos que nos hacen sentir más cerca de nuestra tierra. En mi casa siempre preparo cachapas y mandocas, pabellón criollo, empanadas de carne mechada, plátano asado, papelón con limón… Algo tan simple como invitar a mi hija a que amasemos juntas las arepas se vuelve un acto de enseñanza que va más allá de lo culinario. Le estoy enseñando también sobre nuestra cultura.

A través de las anécdotas… a los pequeños les encanta que sus papás les cuenten historias de cuando eran niños y si esa infancia la vivimos en Venezuela, es la mejor oportunidad para hablarles de cómo jugábamos con el trompo o la perinola, al Escondido o la Candelita. Cantemos juntos “Arroz con leche” y “Aserrín-Aserrán”.  Así los recuerdos de nuestra niñez y juventud se transforman en un puente para acercar a nuestros hijos a sus raíces familiares.

A través del ejemplo… ya sabemos que ésta es la mejor manera de sembrar valores en un niño. Demostremos amor por el terruño, honrando sus símbolos, hablándoles de su bandera y del himno nacional, de sus próceres y fechas patrias. Pero sobre todo, practiquemos frente a ellos y con ellos, las mejores cualidades de nuestro gentilicio: ser alegres, solidarios, trabajadores, creyentes y apegados a los valores familiares. Esas cosas maravillosas que nos distinguen como venezolanos en cualquier parte del mundo.

Para las familias que decidimos emigrar, inculcar en los hijos el amor por el país que dejamos requiere un esfuerzo adicional. Llenar de tradición las experiencias felices en casa se vuelve más necesario que nunca, teniendo siempre presente a Venezuela a través del idioma, la cultura, los símbolos, los recuerdos y las anécdotas de nuestros años allá. Así los niños aprenderán a querer también ese lugar, o si lo conocieron, a no olvidarlo. Se seguirán identificando a medida que crecen con el país de sus padres y lo llevarán siempre y con mucho orgullo en su corazón.





Venir a Canadá con Visa de Estudiante

17 03 2014

visaestudianteRecientemente me han contactado desde Venezuela varios lectores, amigos y hasta familiares, preguntándome sobre la manera más rápida para venirse a Canadá. Entiendo su impaciencia, la situación en mi país no está fácil y muchos quieren activar o acelerar su plan de emigración lo antes posible.

Varios de ellos me plantean directamente una inquietud: venirse como estudiantes. Hacer un post-grado, estudiar idiomas, enviar a sus hijos a hacer aquí el bachillerato, lo que sea, mientras sirva como una vía acelerada de escape. De alguna manera tienen la percepción de que la visa de estudios es el camino más sencillo para una vida en Canadá en el corto plazo. Esto debido a que generalmente es aprobada en poco tiempo, comparada con la visa de residente. Además puede ser el primer paso para un plan que es mas o menos así:

visa de estudios → visa de trabajo → residencia → ciudadanía  

Es verdad que podría ser una vía rápida para salir del país, pero “del apuro solo queda el cansancio” como dice mi mamá. Así que me gustaría comentarles algunas implicaciones que a mi parecer tiene este plan:

  1. Es una estrategia de naturaleza temporal para alcanzar un objetivo permanente. El permiso de estudio se encuentra bajo la categoría de visas de residente temporal (Temporary Resident Visa). Una de las condiciones para obtener esta visa es convencer al oficial de inmigración de que te vas a devolver a tu país al culminar los estudios. Pero en realidad tu objetivo es quedarte de manera permanente en Canadá. Así que todo el plan comienza con esta contradicción. No está mal, es posible hacerlo, pero debes cumplir con las condiciones que te exijan al momento de aplicar. Esto incluye elaborar una “carta de intención” donde explicas porqué elegiste estudiar esa carrera específicamente en Canadá y el beneficio que estos estudios aportarán a tus planes profesionales al regresar a tu país de origen. 
  2. Necesitarás más dinero: debes demostrar que dispones de los fondos en dólares para costear al menos un año de estudios y un año de manutención en Canadá para ti y tu familia, y que seguirás manteniendo una fuente de ingresos en tu país que asegure tu capacidad económica durante la duración completa de tus estudios. La sugerencia es solicitar un permiso no remunerado en tu empleo actual o dejar algún bien inmueble en alquiler en tu país, además los ingresos que estés planeando producir en Canadá a través de un permiso de trabajo no serán tomados en cuenta. Para ampliar detalles sobre esto, recomiendo leer este artículo de los consultores de Inmigración Martineau & Mindicanu
  3. Desde el principio hay que esforzarse el doble. Llevar una vida de estudiante en un país e idioma que no son los tuyos, muchas veces en paralelo con un trabajo de medio tiempo (nunca de tiempo completo porque recuerda que viniste a estudiar, no a trabajar), es algo que puede ser bastante demandante. No solo se debe rendir académicamente, sino también destacarse en la práctica profesional para activar la fase II del plan: aprovechar las pasantías o co-op (si están incluidas en el programa de estudios) y saber usarlas como trampolín para lograr una posición fija o al menos una buena referencia laboral. Luego de graduarte, la meta es conseguir un empleo estable en una empresa que quiera tramitar tu permiso de trabajo (Work Permit) para poder extender tu estadía en Canadá. Después de 1 año de “experiencia laboral canadiense” podrás solicitar la residencia permanente a través de un programa como el “Canadian Experience Class”. Todo este plan es posible, sin embargo requiere esfuerzo de principio a fin y está cargado de mucha incertidumbre y papeleo.
  4. Tu vida en Canadá será más costosa. Con una visa de estudios no puedes disfrutar de los beneficios de ser residente, por ejemplo la educación de tus hijos no será gratuita y si están en edad escolar deberás solicitar para ellos también una visa de estudios. Toma en cuenta que las tarifas por matrícula en la escuela Elemental y Secundaria van desde los $6 mil a $14 mil al año en el Distrito Escolar de Toronto, por nombrar un ejemplo. Para gozar de cobertura médica, deberás contratar un seguro de salud privado para ti y tu familia. Tampoco tendrás acceso a otros beneficios como entrenamiento en idiomas, créditos estudiantiles o para actividades recreacionales, etc.  Si vienes de Venezuela y estás contando con la asignación de divisas que da el gobierno venezolano para estudios en el exterior (cupo Cadivi), la cantidad mensual que recibirás es de hasta $1300 por manutención (alojamiento, comida, transporte) lo cual te dará para vivir bastante ajustado y con cero lujos. 
  5.  Si vienes con tu grupo familiar y tu pareja tiene planes de trabajar mientras estudias, tiene que solicitar un permiso de trabajo. Al llegar, se enfrentará a los retos que pasamos todos para incorporarnos al competitivo mercado laboral en Canadá, que exige tener un buen nivel de idiomas y experiencia canadiense.  Si tus hijos aún no tienen edad para ir a la escuela, toma en cuenta que una día de guardería puede rondar los $40. Es probable que les salga más barato que tu pareja se quede en casa con los niños o que busque un trabajo de medio tiempo.

Mi intención no es desanimar a quienes estén pensando en venirse como estudiantes a Canadá, buscando quedarse de forma permanente. Nosotros también lo consideramos en su momento debido a la larga espera por una respuesta de la embajada, pero al ver que necesitaríamos más del doble del dinero y todas las implicaciones que les acabo de mencionar, decidimos esperar por nuestras visas de residente. Sin embargo, a muchos les ha funcionado esta estrategia. Conozco casos de personas solteras, casados sin hijos, familias con hijos pequeños y hasta con hijos adolescentes. Les ha ido tan bien, que algunos ya tienen su residencia canadiense y están en la espera para obtener su ciudadanía. Eso sí, ninguno les dirá que fue sencillo o económico.

Mi recomendación como siempre es que investiguen, lean una y otra vez la fuente oficial de información: el sitio web de Inmigración Canadá. Estén pendientes de los cambios que implementará el gobierno canadiense en las visas de estudios para Junio-2014 y si van a buscar un Asesor de Inmigración, asegúrense que esté certificado.  

Y no desesperen, que emigrar siempre será una experiencia retadora, no importa el tipo de visa. Pero podemos salir triunfantes si tenemos claro todo el panorama y nos planificamos en función de ello, blindando nuestro plan y asumiendo que el motor que lo mueve somos nosotros mismos. “Quizás no sea fácil, pero seguro valdrá la pena”.





Canadá y las dos preguntas del millón

26 02 2014

CanadaAhead

Esta nota es cortesía de Guillermo de Los Ziegler en Canadá. Recientemente le comentaba sobre las inquietudes que me han planteado muchos de mis lectores acerca de si es buena idea emigrar a Canadá y cuáles son los primeros pasos para iniciar el proceso migratorio. En esta nota Guillermo no solo les dice cómo aclarar esas dudas iniciales, sino que les deja una herramienta muy valiosa para evaluar el panorama laboral. 
 

Canadá y las dos preguntas del millón

Las cosas en Latinoamérica y España se están yendo barranca abajo desde hace algunos años y no parece haber solución alguna. Aún peor, los actuales acontecimientos en Venezuela parece que van a tener un impacto muy fuerte en toda la región.

Hace muchos años que escribo sobre inmigración y me he acostumbrado a recibir muchísimos correos diarios preguntándome sobre Canadá. En los últimos meses la cantidad de correos desde Venezuela y Argentina han crecido exponencialmente. Estoy seguro que a quien esté leyendo estas líneas no lo sorprendo demasiado con esta afirmación.

De todos los correos que recibo, la gran mayoría parece apuntar a dos preguntas muy específicas: una es “¿Podré irme a Canadá?, ¿Cómo? ¿Por dónde empiezo?”. La otra, “¿Podré encontrar empleo?”

Para validar esta sospecha decidí hacer una encuesta entre más de 6 mil lectores en mis blogs. La pregunta era “¿Qué te preocupa?” y las respuestas posibles eran “Saber si podré encontrar empleo en mi oficio/profesión/ocupación”, “Saber cuál es el mejor programa migratorio para mi y mi familia”, “Otra cosa”.

El resultado fue más que interesante: 42% eligió la primera opción, 41% la segunda y el 17% restante la tercera. Y de esa tercera, muchas se repartían entre no tener el nivel de idiomas adecuado y no tener acceso a divisas en moneda extranjera o lograr  ahorrar el dinero necesario para encarar el proyecto migratorio.

Estoy seguro que los amigos venezolanos lectores de “Del Calor al Frío” se ven identificados con gran parte de estas opciones.

Hoy voy a tratar de ayudarte a encontrar respuesta a ambas preguntas.

Canadá, los programas migratorios y por dónde comenzar

Estoy seguro que la próxima oración te va a sorprender: Canadá cuenta con muchos programas migratorios diferentes. Más de cincuenta. Sí, en serio. Más de cincuenta. Los conté.

También estoy seguro que cuando comenzaste a averiguar sorbe Canadá te contaron que solamente había dos: el de Quebec y el Federal.

Bueno, no es así. Hay mucho más. Y seguramente tu “perfil migratorio” se ajuste a alguno de ellos.

Algunos programas son más rápidos que otros. Algunos son Federales y otros Provinciales. Algunos requieren que tengas una oferta laboral. Otros que hayas estudiado en Canadá. Otros que sepas más inglés que francés, otros al revés.

Pero… ¿Cómo saber cuál es el que mejor se aplica a mi caso? Estoy seguro que te preguntarás. Y mi respuesta es siempre la siguiente: tienes dos formas de saberlo. Una es recorriendo por tu cuenta todos los programas de inmigración de Canadá, sus Provincias y Territorios. Hay forma de hacerlo: puedes comenzar por el sitio de Immigration Canada y de ahí tomarte el tiempo para investigar, leer y entender.

La otra manera es consultando a un especialista. Puedes ser un abogado o un Consultor de inmigración. Claro que deberás pagar por su tiempo. En este momento los honorarios de un profesional en inmigración pueden ir desde los 100 hasta los 300 dólares canadienses por hora. Sin embargo, la evaluación de tu perfil de parte de un profesional puede ser una buena inversión. Después de todo, puedes hacer los trámites por tu cuenta. No estás obligado a contratar los servicios de un especialista ni tendrás una ventaja con el resto por hacerlo.

Eso sí: recuerda siempre verificar que sea un profesional autorizado para ejercer y cobrarte por sus servicios!

Canadá y la oferta y demanda laboral

En Canadá hay trabajo. Quizás no de lo tuyo específicamente, quizás de algo similar. Quizás debas realizar una serie de validaciones antes los Colegios o entes reguladores de tu profesión para poder ejercer. Eso puede llevar mucho tiempo y dinero. Quizás quieras reinventarte y trabajar de otra cosa. Quizás, quizás, quizás.

El tema es que la mayoría quiere saber si tendrá chances de encontrar empleo en su área de experiencia. Y no te culpo. Uno quiere trabajar de lo que sabe hacer y /o le gusta hacer y no de otra cosa.

La respuesta a la pregunta sobre la oferta y demanda es simple de contestar. Se puede realizar con un ejercicio que te puede llevar no más de un ahora de tu tiempo y al que denomino “La Técnica de la Matriz

Toma lápiz y papel. Abre un buscador de empleo en Canadá y comienza a realizar búsquedas como si ya estuvieras en este país. Tomate el tiempo de encontrar al menos unas 40 o 50 ofertas de empleo a las que, si estuvieras aquí, podrías contestar.

Luego analiza una por una. Para cada una de ellas anota que experiencia se pide, que cosas se deben saber, cuales son las empresas que más se nombran en los avisos (o que más publican), cuáles son las ciudades que más demanda tienen.

Con ese análisis podrás tener los siguientes resultados: que cosas tienes o te faltan para poder ejercer en el mercado laboral local, cuales son las empresas a las que podrías aspirar trabajar, cual o cuales las ciudades más convenientes para ti.

Pon en práctica ya mismo la Técnica de la Matriz

Ahora quiero invitarte a que pongas en práctica la técnica que te expliqué arriba y que me cuentes los resultados.

También quiero que me permitas invitarte a ser parte de la comunidad en Ziegler Immigration Coaching, donde todas las semanas recibirás contenido exclusivo para aprender a ser un Inmigrante Altamente Eficiente.

¿Has aprendido algo hoy? ¿Conoces a alguien que pueda utilizar la Técnica de la Matriz? Envíale esta nota ahora y cuéntale como lo puedes ayudar!

Guillermo Ziegler es editor de Ziegler Immigration Coaching, el sitio web para los Inmigrantes Altamente Eficientes a Canadá. Puedes seguirlo en Facebook o Twitter.




Hagamos algo desde afuera

25 02 2014

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El pasado sábado 22 de Febrero, la Organización internacional no gubernamental “Un Mundo Sin Mordaza” hizo una convocatoria a todos los venezolanos en el exterior para que formáramos parte de una protesta pacífica desde distintas lugares del mundo. El evento se conoció como “S.O.S Venezuela” y en Canadá fue realizado en Toronto, Vancouver, Montreal, London y otras ciudades más.

Tuvimos el honor de participar en la congregación de Dundas Square en Toronto. De hecho, formamos un “S.O.S” humano junto con cientos de venezolanos que asistieron. Entonamos con emoción nuestro himno “Gloria al Bravo Pueblo”, cantamos juntos la hermosa canción “Venezuela” y ondeamos la bandera tricolor. Nos sentimos en hermandad y patriotismo verdadero.

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Fuente: Venezolanos por la Democracia – Toronto (Facebook)

Mi hija de 9 años me preguntó que era todo aquello y le expliqué en palabras simples que estábamos protestando para que Venezuela tenga una mejor calidad de vida, para que nuestros seres queridos se sientan seguros y en libertad, como nos sentimos nosotros aquí en Canadá. Le dije que los gobernantes venezolanos no estaban haciendo un buen trabajo. Para ella, la solución es muy simple: “Pues los despedimos y elegimos a otros nuevos”.

He pasado varios días pensado qué puedo hacer ante la situación que se vive en Venezuela. No llego a una respuesta concreta y sigo preguntándome…

¿Porqué muchos venezolanos en el exterior nos sentimos tan impotentes ante esta situación?

Lo único que se me ocurre es que es la primera vez que nos enfrentamos a dos cosas:

Emigrar, que no es poco. Y  vivir  la profundización de la crisis venezolana desde la distancia.

A veces ni sabemos como manejar ambas situaciones por separado, mucho menos si se juntan.

Para emigrar tenemos un plan, cargado de incertidumbre, pero plan al fin. Pero ante la crisis en Venezuela, de imprevisible complejidad, vamos reaccionando sobre la marcha. En el país del “como vaya viniendo vamos viendo“, nadie se planifica para enfrentar una crisis como esta. Al contrario, muchos prefieren negarla. Es más cómodo creerse el espejismo de que “aquí no pasa nada” que buscarle soluciones. No conozco a ningún emigrante que se pregunta antes de partir “¿Cómo voy a reaccionar cuando me entere que en mi país se están matando o que mi familia está en peligro?“. Uno prefiere ni pensar en eso y en su lugar nos ocupamos de cosas mas inmediatas, de la nueva vida que hay que construir afuera. “Cuando llegue el momento veré como lo manejo”…”Como vaya viniendo vamos viendo“.

Lo cierto es que los venezolanos necesitamos dirección. Muchos en el fondo esperamos que surja un líder que nos guíe o que nos arme un plan para enfrentar o (mejor aún) resolver la crisis. Todos estamos esperando que la comunidad internacional se pronuncie. Otros eligen clamar por la intervención divina o creer en profetas. Algunos menos sensatos hasta secretamente anhelan una invasión extranjera del primer mundo.

El haber asistido al evento “S.O.S. Venezuela” me hizo sentir que hice algo por mi país desde afuera. Expresar mi opinión y exigir como ciudadana la calidad de vida que se merece nuestra gente. Tener la oportunidad de inculcarle a mi hija los valores democráticos.  Demandar un cambio que garantice la libertad y los derechos de mis compatriotas. Divulgar nuestro pedido de ayuda a través de las redes sociales y la comunidad de este blog… Ese es mi humilde aporte.

Ahora necesitamos que la protesta tenga una meta única y tangible y que todos empujemos hacia el mismo lado. Si los venezolanos estamos enamorados de la libertad, que sea ella la que nos de la fuerza para recuperar nuestros valores y esencia.

Dejemos de esperar a ese alguien que nos va organizar, liderar o salvar. Ese líder ya existe y está en cada uno de nosotros. Llegó el momento de hacer algo por Venezuela.

¿Qué proponen?





Venezuela en crisis

19 02 2014

AyudaAVenezuelaQuisiera pensar que todo el mundo está enterado de lo que ocurre en Venezuela. Se trata de una profunda crisis económica, social, política y de valores morales.

Como a veces las noticias se diluyen entre tanta información, quiero aportar mi grano de arena como venezolana y ayudar a difundir a través de mi blog lo que ocurre en mi país.  El objetivo es que el mundo se entere, que todos los organismos internacionales sepan que Venezuela está secuestrada por un gobierno incapaz de proveer de una calidad de vida adecuada a sus ciudadanos. Un gobierno que reprime la libertad de expresión, que encubre sus crímenes y es negligente ante la violencia e inseguridad que está consumiendo al país.

¿Cómo podemos ayudar?

La siguiente información la tomé de este artículo de Huffington Post UK:

  •  Difundiendo la información que encontremos sobre la crisis en Venezuela a través de las redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram, blogs, etc. buscando a través de las etiquetas (hashtags) #SOSVenezuela y #PrayForVenezuela. Mi recomendación es confirmar la fuente y veracidad de lo que compartimos para ganar en credibilidad y combatir los rumores.
  • Enviando un e-mail a las Naciones Unidas con evidencias de violaciones de los derechos humanos: urgent-action@ohchr.org
  • Enviando un e-mail a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con evidencias de violaciones de los derechos humanos: cidhdenuncias@oas.org
  • Enviando un e-mail  a la Corte Penal Internacional con evidencias de violaciones de los derechos humanos: otp.informationdesk@icc-cpi.int
  • Llenando esta encuesta, las respuestas se utilizarán para escribir una carta formal a los periodistas, jefes de estado, líderes juveniles y organizaciones de Recursos Humanos: http://bit.ly/1iTMabb

 

En el caso de que estés leyendo este post y desconozcas la situación, te invito a que sepas lo que está pasando haciendo click en el siguiente video. También puedes compartirlo de todas las maneras posibles. 





We are Winter, Somos Invierno

12 02 2014

wewarewinterEse es el lema del comité olímpico canadiense para los Juegos Olímpicos de Invierno “Sochi 2014”, que comenzaron en Rusia el pasado viernes 7 de Febrero y tienen a toda Canadá (incluyéndome) pegada de la tele y las redes sociales.

Cuando ya todos estábamos bastante hartos de este clima y con el winter blues a millón, llegaron estos juegos de invierno para hacer que lo disfrutemos otra vez y hasta nos sintamos “en ambiente olímpico”. Y es que en pleno mes de febrero cualquier excusa es buena para entretenerse en medio del frío extremo, vórtex polar, tormentas de hielo y sus derivados.

Aunque no soy precisamente amante de los deportes y mi conocimiento de cualquier disciplina es casi nulo, siempre me quedo enganchada con las olimpíadas y los mundiales de fútbol. Pero algo si les puedo decir: que rico se siente vivir en un país que va a estas competencias y se gana un montón de medallas, y no podía ser de otra manera tratándose de lo que ya sabemos es la especialidad canadiense: el invierno.

Lo que sí no me esperaba fué enterarme en la ceremonia inaugural de la participación de países muy tropicales, como México, Brasil y ¡hasta Venezuela! El atleta venezolano Antonio Pardo se destacó al desfilar brincando y bailando, ondeando orgulloso la bandera tricolor, lo que me hizo pensar que quizás esté lejos de ganarse una medalla en su categoría (slalom), pero ese día se ganó al público con su entusiasmo.

Seis días después, Canadá va liderizando junto a Noruega y Alemania el cuadro de medallas, en disciplinas como patinaje artístico, patinaje de velocidad, snowboard y ski estilo libre. Ha sido emocionante acompañar vía TV a los atletas canadienses cuando suben al podio y entonan orgullosos el “O Canada”. Lloré junto a las hermanas Dufour-Laponte, cuando recibieron sus medallas de oro y plata respectivamente, después de ganar en “moguls”, que es algo así como lanzarse en ski por una pendiente llena de montículos, hacer dos saltos acrobáticos alternados y aterrizar con estilo… ¡no digo yo son ganadoras! Seguramente muchos de estos atletas son muchachos nacidos y criados en este país, que crecieron rodeados de la cultura de frío y que aman la nieve y el hielo tanto como para pasar gran parte de sus vidas entrenando, preparándose y destacar en unas olimpíadas de invierno. Un gran ejemplo para todos nosotros, que lo mejor que podemos hacer en este país es aceptar su clima y sacarle siempre el mayor provecho.

Por ejemplo, gracias a estas olimpíadas y como parte de mi proceso de adaptación, por primera vez me vi un partido completico de hockey: el equipo femenino canadiense contra el equipo de Finlandia. Aunque no entendí nada, comparto la idea de que si quieres sentir que eres parte de esta sociedad, tienes que ver el hockey. Lo poco que aprendí es que se tardan bastante en meter un “gol”, más o menos como en nuestro fútbol (que aquí le dicen soccer) y que, por lo menos en el juego que yo vi, no hubo tantos golpes ni sangre ni nada…

Los canadienses están enamorados de su país, de su cultura, de su gente, y lo demuestran aún más en este tipo de eventos donde se les desborda el orgullo y solidaridad para con sus atletas. Los que llegamos hace poco admiramos aquello y añoramos amar así a nuestro país de origen y al que ahora nos adopta. Como esos muchachos que crecieron aquí, hicieron del invierno su aliado para sacar lo mejor de sí mismos, y se hicieron ganadores con una convicción: “Somos invierno, todos somos Canadá!








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