Qué hacer mientras se espera (del Pilates, Yoga y otras drogas…)

220 días “en proceso”.

Se dice fácil, pero son 7 meses y pico, casi 8.

Lo cierto es que en este tiempo hemos pasado por varios estados anímicos y hemos hecho varias actividades (relacionadas o no con el tema de Canadá) para sobrellevar la incertidumbre.

En el caso de Fer, él ha asumido el hecho de que nos vamos para continuar con la recolección de lechuguitas verdes (nombre clave utilizado para la moneda americana, porque hablar de ello es un tema álgido en Venezuela). Además, sigue manejando los asuntos de trabajar para el gobierno y el estrés que eso genera.

En mi caso, me he dedicado a repartir el día entre mis labores de Ama de Casa (así, en mayúsculas, porque es toda una profesión) y mi hobby-pasión-vicio de conectarme a internet. Esto último es practicamente un sinónimo de “mi dedicación al proceso de emigrar“, ya que un buen procentaje del tiempo que estoy online es porque estoy investigando, leyendo, curioseando, escuchando, viendo y escudriñando material relacionado de alguna manera con Canadá. Sin embargo, a veces me pasa que hasta de eso me canso. De hecho, en el acto de estar sentadota frente a mi laptop no es mucho el ejercicio que se hace, aparte del mental, y eso de mover el dedito índice sobre el mouse no creo que cuente mucho…

Aprovechando la moda que adopta todo el mundo en el mes de enero de hacer ejercicios, dieta y resoluciones saludables, decidí “retomar” los Pilates, que tanto me ayudaron en el pasado, y el yoga, porque ya es hora de que compruebe por mí misma el montón de beneficios que dicen que tiene para la salud y la mente, y porque me da la impresión de que es justo lo que necesito en este momento para manejar la angustia que genera la espera.

Así que esta semana me armé con varios videos que me descargó Fer de internet y comencé con el yoga, una hora al día, una rutina para principiantes… Y me siento DE LO MEJOR!

¡Excelentemente bien!

“Aunque ud. no lo crea”, en dos días ya estoy más llena de energía, y al mismo tiempo más serena. Por supuesto ando medio adolorida, pero como dicen por ahí, si los músculos duelen al principio es porque se están adaptando al ejercicio, así que vamos por buen camino. Pienso continuar con el yoga unos días más, y luego intercalar la rutina de Pilates, que es un poco más fuerte y exigente.

El punto es que hay que darle la vuelta a este período de incertidumbre, y en paralelo tratar de mantener la salud y la cordura. Las vamos a necesitar muchísimo para todo lo que viene!

Anuncios