A un mes

Si se preguntan por qué no me habían visto por aquí en un buen rato, solo tengo que decirles que lo que cuentan de los meses antes de la partida es totalmente cierto: hay mil diligencias por hacer, no queda tiempo para nada y los días se pasan volando.

Menos mal que se nos ocurrió utilizar Google Calendar (también sirve un calendario común y corriente) y logramos organizar la gran lista de pendientes que hicimos en Excel, le pusimos fecha a cada uno y armamos una agenda que hemos tratado de cumplir al pie de la letra. Google Calendar nos gusta porque, cual jefe, nos envía notificaciones hasta 2 o 3 veces recordándonos  “HAZ ESTO o HAZ AQUELLO”. Y no es que no queramos hacer las cosas, no, pero entre la ansiedad y los nervios que ya empiezan a picar, los días que (en serio) van más rápido, y el apego a la vida cotidiana, hemos descubierto tener cierta resistencia al cambio, que se traduce en cansancio / desgano / “solo quiero acostarme a dormir y despertarme en Canadá”… Son tantas cosas por hacer, que más de una vez nos hemos sorprendido divagando y pensando qué tengo que hacer hoy? Y allí es cuando corremos a mirar la agenda!

Mientras marcábamos nuestro calendario, nos dimos cuenta de que se acumularon muchas cosas para este último mes, por la sencilla razón de que no se podían hacer antes. Por ejemplo: cancelar los celulares, entregar las camas y la nevera, cerrar las cuentas bancarias. Hay cosas que ni modo, hay que dejarlas para el final. Y hablando de final, estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para dejar la semana antes del viaje despejada de diligencias y seguir el consejo que nos dieron de dedicarla única y exclusivamente a pasar tiempo con nuestros seres queridos.

En qué hemos estado tan ocupados? Les cuento:

  • Vender más cosas. Se dice fácil, pero esto ha implicado: publicitar la venta por email y redes sociales, cuadrar la forma de pago, recordarle a la gente que tiene que pagar, preparar las cosas que vendimos, léase limpiar los muebles, embalar los electrónicos y sus manuales, etc.; agendar la entrega de los muebles, ayudar a bajar los muebles por las escaleras… es todo un capítulo aparte! Ah, y seguir regando la voz de lo que no se ha vendido.
  • Empezar a repartir ropa, lencería, adornos, juguetes, utensilios, entre nuestros familiares.
  • Ir a todas las consultas médicas y sus derivados: esperar, a veces largamente, a que llegue cada médico a su consulta, hacernos estudios y análisis de laboratorio adicionales, comprar las medicinas (en lote, para incluir de una vez las que nos vamos a llevar).
  • Fer renunció a su trabajo, así que tuvo que hacerse exámenes médicos y completar varios trámites para su salida de la empresa.
  • Hicimos un simulacro de maletas, que en realidad consistió en meter 5 chaquetas grandes y acolchadas de Fer en una de las maletas, sólo para darnos cuenta de que aparte de ellas no cabía más nada. Resultado: posiblemente necesitemos una  maleta adicional.
  • Comenzamos a contactar vía email a las compañías de alquiler de apartamentos, para solicitarles disponibilidad en la zona que nos gusta de Mississauga. De esto resultó algo muy interesante que se los contaré con más detalle muy pronto…
  • Nos dimos cuenta de que nuestros (adorados) iPhones no nos van a servir en Canadá, debido a un detalle técnico que pasamos por alto. Así que luego de entrar en pánico y decidir venderlos lo antes posible, empezamos a revisar los planes canadienses de telefonía celular. Y después de abrumarnos y entrar en pánico OTRA VEZ, viendo los cientos  de opciones que existen, decidimos comprar nuevos celulares allá con WIND y su plan de voz + texto + data ilimitada por $40. Aparentemente, ésta es la mejor oferta del mercado en este momento.
  • Fuimos a la línea aérea (COPA) a reconfirmar el itinerario de vuelo, y nos informaron que ahora debemos pagar una diferencia al momento de chequearnos en el aeropuerto, porque la unidad tributaria aumentó y por lo tanto, los impuestos de salida.

Qué sigue? Muchas cosas! Pero básicamente continuaremos con las diligencias para irnos, mientras hacemos malabares con el dinero y la vida cotidiana, con un pié aquí y otro en el avión…

Anuncios

3 comentarios en “A un mes

  1. Muchas gracias por tu respuesta Karla. Coloque el link de tu blog en el grupo de FB al que pertenezco: Venezolanos a Quebec, por que hubo una pregunta relacionada a los Iphones. Merci beaucoup! Muchas gracias!

  2. hola Karla!! que bueno que esten tan organizados y bueno en cuenta regresiva.. como siempre, informacion util para los que van en camino.. gracias.. por favor podrias indicar porque no serviran los Iphones? gracias!

    • Hola Kaoina! Nuetros iPhones no funcionan en Canadá por una razón técnica muy particular: no pueden ser liberados para otras operadoras (aquí en Venezuela los tenemos con Digitel). Esto se debe a que recientemente les actualizamos el sistema operativo a la última versión (iOS 5), y para esta versión aún no existe manera de desbloquear los equipos. Así que tuvimos que tomar la decisión de venderlos aquí y comprar celulares nuevos allá. Espero haber despejado tus dudas.
      Saludos!

Los comentarios están cerrados.