Un año en Canadá

canadianflagEsta mañana me desperté agradeciéndole a Dios. Le repetí “Gracias” muchas veces, como si eso fuera a otorgarle mayor significado a una palabra que se queda corta. Ni modo, tuve que prescindir del lenguaje y agradecerle desde el corazón. Eso ocurre cuando lo que has recibido es tan grande, tan bello, que nunca jamás pensaste que podías llegar a merecerlo.

Lo que pasa es que antes de Canadá, la felicidad para nosotros tenía mas bien una definición conformista. Una familia unida, salud, un techo, lo suficiente para vivir, buenos amigos… Pero nosotros, en el fondo estábamos apagados, cansados todo el tiempo, no de vivir sino de sobrevivir.  En nuestro país la felicidad la vivíamos a raticos, asociada con reuniones familiares, una comida típica y uno que otro viaje a disfrutar los paisajes venezolanos. Pero en Canadá descubrimos otro nivel de felicidad: el sentirnos en libertad. De ser, de expresarnos, de vivir tranquilos.

Aquí llegamos con algunas expectativas, un plan y mucho optimismo. Nos trajimos un lienzo en blanco para empezar a construir todo de cero a partir de nuestros talentos y valores. Y muy pronto empezamos a apreciar la gran oportunidad de establecernos en un país donde las cosas funcionan, donde no nos tenemos que preocupar tanto por nuestra seguridad personal, sino por tomar buenas decisiones, aquellas que llenen nuestras vidas de mayor bienestar.

Porque a decidir también se aprende. Recuerdo que con tantas opciones posibles, al principio entré un poco en pánico, como cuando fuí por primera vez a un supermercado canadiense. Aquí no hay restricciones, escasez o coacción, la decisiones son completamente nuestras. Así decidimos que este primer año me quedaría en casa dedicándome a lo que en este momento me llena más: escribir, cocinar, cuidar de mi familia, apoyar a mi hija en su vida escolar, ayudar a Fer con las diligencias mientras él trabaja de 9 a 5 (o más). Él ha tenido su propia historia de éxito. Se preparó para ingresar en el mercado laboral canadiense, encontró un trabajo en su área a los pocos meses de llegar, le tocó desempolvar algunas destrezas técnicas y empezar a construirse una reputación profesional. Trabajó muy pero muy duro, se ganó la estima de sus jefes y compañeros de trabajo, hizo mucho networking, y luego de 6 meses de experiencia canadiense, saltó a un empleo de mayor nivel y mejor remunerado. Por otro lado, estuvo la adaptación de nuestra hija. Su dominio del idioma, sus logros escolares… tengo tanto que decir acerca de ella, que mi orgullo de madre me obliga  a dedicarle un post completo más adelante. Solamente les diré que si nuestro éxito como emigrantes se midiera por la felicidad de nuestros hijos, nosotros modestamente nos sentimos triunfadores. No hay un solo día en que esa niña no sonría de felicidad, y esa sonrisa representa todo lo que queríamos lograr al venir aquí. Hace que todo haya valido la pena.

Durante este año hemos vivido infinidad de momentos felices, uno tras otro. Nunca hubo momentos duros, solo aprendizaje. Por supuesto extrañamos a nuestra familia, nuestros amigos, alguna que otra comida, los paisajes y a veces el clima. Pero ya la felicidad no es esquiva, sino que se hizo cotidiana y la valoramos en las pequeñas cosas que ahora sí podemos disfrutar… los placeres sencillos, la naturaleza, el trato amable, los gestos de cortesía, la ayuda desinteresada. Volvimos a confiar en la gente, en un país y en nosotros mismos. Pusimos a prueba nuestra fortaleza, sacamos nuestras mejores aptitudes, nos armamos de paciencia y fuimos construyendo de a poquito y sin pausa, nuestra nueva vida.

Ha sido un año espectacular, nutritivo, maravilloso e intenso. Sentimos que se nos fue volando, pero al mismo tiempo, no podemos creer que hayamos vivido tantas cosas juntas en tan poco tiempo. Ha sido, sin lugar a duda, uno de los mejores años.

El primero del resto de nuestra vida en Canadá.

Anuncios

9 comentarios en “Un año en Canadá

  1. Buenas tardes, precisamente me siento como se sentian ustedes antes de irse a Canada, y es por eso que mi novio y yo estamos preparando todos para irnos, porque lo que quiero es VIVIR no sobrevivir. Tenemos 25 y 27 años y estamos obligados por nuestra seguridad a vivir como unos presos en nuestras casas. Sueño con poder andar por las calles en paz, con poder utilizar un buen sistema de transporte publico y con ir a No frills o a Walmart y llevar lo que quiera no lo que me dejen 🙂 feliz aniversario y espero poder decirlo pronto tambien

  2. Feliz primer aniversario!!! cada post que leo, sinceramente me llega al corazón!!!! es importante saber hacia donde se quiere ir, poco a poco se llega! mis mejores deseos por siempre para ustedes! Bendiciones!!!

  3. Recuerdo cuando estabamos en los preparativos del viaje, todas las dudas que compartiamos, en verdad considero que la experiencia de este anio ha superado todas nuestras expectativas. Feliz aniversario hermana y que los proximos sean aun muchisimo mejor. Un abrazo !

    • Tu cumples el año muy pronto también! Ya verás lo que se siente…que miras atrás y no te puedes creer lo mucho que has logrado. Y lo mejor, que todo lo que tienes ahora es porque te lo mereces!
      Un abrazo, gracias por estar siempre y por todo tu apoyo.

  4. Hola reina, que bellas palabras!, FELIZ 1° año en Canadá, y por mucho más!!
    Qué alegría tan grande es ver llegar a la simpleza de la felicidad, en cualquier nivel, esa que tenemos hoy acá a medias y guardada en el placar, que parece que tenemos que pedir permiso para sentirla, o justificarla.
    En estados pseudos democráticos, golpeados por la inseguridad y la falta de oportunidades, ni aún teniendo un buen pasar económico….sentir eso que te carcome por dentro que queres dejar atrás. Qué sentimiento no solo ser feliz, sino tener la libertad de poder compartirla y manifestarla, que cada día sonreís y sacas lo mejor de vos!, qué más podes pedir?…Los leemos crecer nutrirse y nos conmueve.
    Un abrazo muy grande desde Neuquén, Argentina.

    FER

    http://ferynanicanada.blogspot.com.ar/

    • Gracias Fer!
      Lo que mas agradecemos de este año es haber podido quitarnos la venda de los ojos, la del “No se puede”. Dicen que viajar abre tu mente y cambia tu perspectiva de la vida. Imagina mudarse a otro país! Ahora entendemos lo que es realmente disfrutar las cosas simples, ser auténticos, y como tu bien lo dices…sacar lo mejor de nosotros.
      Un abrazo para ti y otro para Nani!

  5. Happy first year in Canada anniversary! Next thing you know, you’ll be Canadian citizens 😉 You’re so wise for a “new Canadian”… learned so much, and sharing the wisdom to boot!

  6. Happy first year in Canada anniversary! Next thing you know, you’ll be Canadian citizens 😉 You’re so wise for a “new Canadian”… learned so much, and sharing the wisdom to boot!

Los comentarios están cerrados.