Lecciones de la primera despedida

goodbye

Debo confesar que uno no sabe lo que es despedirse hasta que viene la familia a visitarte a Canadá y tienen que volver a su país al final del viaje. Todo lo que nos habían contado al respecto era cierto, es mil veces más difícil que cuando nos despidieron a nosotros antes de emigrar.

Siempre he pensado que las despedidas no tienen porque ser tristes, cargadas de llanto y melancolía adelantada. Menos aún, cuando lo hacemos teniendo presente los buenos momentos compartidos y la esperanza de repetir todo aquello en un futuro no muy lejano. Nos quedan los recuerdos, el cariño y un montón de fotos que seguramente irán directo al Facebook.

Ya en el aeropuerto y sabiendo que el momento de la partida se acerca, nos invade la incertidumbre de no saber cuándo nos volveremos a ver en persona y no a través de un Skype de caras pixeladas y audio entrecortado. Le damos vueltas a la idea de que aquí podrían estar mejor, que deberían quedarse para siempre y ser parte de nuestra cotidianidad. El corazón se arruga y se le asoman lágrimas hasta al más valiente.  Otro nivel de despedida, no apto para principiantes.

Aunque sabemos que decir adiós nunca es fácil, mucho menos cuando se trata de tus seres queridos, una vez que se han marchado nos quedan la casa vacía y algunas lecciones un poco menos sentimentales. Anécdotas de esas que se cuentan varias veces en las reuniones familiares,

Mis suegros estuvieron aquí 6 semanas y en su intención de ser precavidos con el uso de sus dólares de viajero, quisieron comprar con antelación algunas cosas, entre esas, un equipo electrónico que adquirieron la primera semana de haber llegado. Guardaron la caja tan pero tan bien… que se les quedó. :-(. Para la próxima: Hacer una lista de lo que han comprado a lo largo del viaje y revisarla al momento de preparar las maletas para el regreso.

Aunque Canadá no es precisamente el paraíso del shopping, el turista venezolano que viaja con cupo CADIVI normalmente cae en el frenesí de querer comprar de todo a dólar oficial. En ese orden de ideas, mis suegros aprovecharon también para llevarse otras cositas, de esas que caben en cualquier huequito de la maleta. Una franelita aquí, unos zapatos allá, un frasco de café molido (porque en Venezuela no se consigue)… En 6 semanas, esas cositas se fueron acumulando y al final les hizo falta una maleta adicional. Sin mencionar las dos que se dañaron en el viaje de venida (gracias, señores del aeropuerto). Para la próxima: no pierdan de vista el espacio con el que cuentan para llevarse lo que trajeron, más lo nuevo.

Si la familia se hospeda con nosotros, es obvio que no van a gastar demasiado en transporte o comida. Sin embargo, recordemos que Canadá es costoso hasta para hacer turismo. Es normal que en nuestro afán de compartir y acompañarlos, terminemos en “modo turista” nosotros también.  Si sabemos que vendrá la familia o amigos en los próximos meses, es prudente incluir en nuestro presupuesto canadiense un dinero para ello o empezar a ahorrarlo con antelación.

Por último, la intensidad de la visita, querer hacer de todo, comprar de todo, pasear a todos los sitios posibles en el tiempo previsto, hace que en los últimos días uno termine bastante cansado y se pasen por alto algunos detalles como que en Air Canada se puede hacer Web Check-in, es decir, chequearse en el vuelo desde 24 horas antes, a través del website de la aerolínea. A nosotros se nos olvidó completamente y a pesar de haber llegado orgullosamente con 4 horas de antelación al aeropuerto, resulta que el vuelo estaba sobre-vendido y ya no quedaban puestos disponibles en el avión. La encargada nos recordó que “ahora todos hacen web-checking y eligen de una vez sus asientos”.  Tuvimos que esperar hasta que chequearan al último pasajero para saber si había cupo, sin mencionar la carga de estrés adicional. Por cierto, si no les consiguen asiento, la indemnización que Air Canada da al pasajero es una noche de hotel y montarlos en el próximo vuelo disponible. Para la próxima: ya sabemos que hay que hacer el Web-checking un día entes del vuelo.

Y volviendo a lo sentimental…

El tiempo nunca es demasiado, nunca es suficiente. Un mes o dos parecen mucho, pero cuando estás allí en el aeropuerto, a minutos del abrazo final, sientes que necesitas más. Más momentos, más anécdotas, más de la compañía de tus seres queridos. Nos consuela la esperanza de que pronto recibiremos a los próximos que vendrán. Que quienes ya vinieron seguramente regresarán.

Bien lo dijo mi poeta favorito, Mario Benedetti:  “Se despidieron,.. y en el adiós ya estaba la bienvenida”.

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14 comentarios en “Lecciones de la primera despedida

  1. Despedirse es una de las cosas mas dificiles por las que como inmigrantes tenemos que pasar. Yo tambien odio las despedidas…no puedo evitar sentirme triste desde unos dias antes de ir al aeropuerto. Aunque uno trate de pensar que la tecnologia hace mas facil estar en contacto, eso es de poco consuelo cuando la despedida es reciente. Lo mejor es volver a tu rutina lo antes posible, mantenerte ocupado y tratar de pensar que pronto volveran a estar juntos.

    Una de las cosas que ha hecho mas facil todo es usar magicjack. No se si has escuchado de ese aparatito. Lo conectas a la pc o a un modem y tiene un jack para telefono. Le puedes comprar un numero canadiense y puedes llamar como si fuera un numero local. Son llamadas ilimitadas por un pago anual de 20 o 30 dolares. Me hace sentir mas cerca poder levantar el telefono y llamarle a mi familia que esta tan lejos 🙂

    • Diana, gracias por dejarme tu comentario y tu sugerencia sobre el MagicJack. Precisamente nosotros nos trajimos de Venezuela un aparato similar de telefonía IP, contratado con la empresa NetUno, la cual nos asignó un número teléfonico local de Venezuela. Aquí lo conectamos y nuestra familia nos puede llamar cuando quiera como si estuvieramos allá, igualmente nosotros los llamamos a ellos desde ese número. Por supuesto, es súper cómodo y honestamente me gusta más que Skype.

  2. karla, la primera vez que te escribí estaba a meses de emigrar, ya ahora voy a completar dos meses en canada y nunca me pierdo un post tuyo y siempre, pero siempre termino con el ojo aguado, es cierto, que forma de transmitir las cosas con tus palabras, siempre digo que leerte es como caminar en tus zapatos, bueno, ahora tus palabras son mis botas de invierno, y pienso que puedo saber que esperar en muchas situaciones que son y seràn parte de mi cotidianidad. Un abrazo y porfis, sigue escribiendo, es como tener una amiga cercana que me entiende, me comprende y me aconseja, así mi realidad como la de muchos sea haber dejado lejos a todos los que queremos por vivir en un país tranquilo y más justo, que lo único que le falta para ser perfecto es a toda nuestra familia.

    • Que lindas tus palabras Sandra y muchísimas gracias por leerme. Que bueno que mi blog te hace sentir en casa, cuéntame…¿en cuál ciudad de Canadá estás?

  3. Que crónica tan sentida, deseo que muy pronto tú y los tuyos tengan más visitas familiares. Por otro lado, niña, ¡qué manera de escribir y transmitir lo que piensas y sientes! Una belleza. Saludos y feliz fin de semana.

  4. Definitivamente el precio mas alto que hay que pagar por una vida mejor. No nos queda de otra que “conformarnos” (si es que eso es posible) con Skype, porque la vida tiene que continuar.

    Saludos, gracias por compartir todos los colores de la inmigración con nosotros.

    • A mi Skype no me gusta ni un poquito. Se ve mal, se oye mal, y no sustituye para nada la cercanía con los seres queridos. Me recuerda que no estamos allá, ni ellos aquí… Eso sí, ya hemos cantado varios cumpleaños y hasta nos dimos el felizaño por ahí. Como bien lo dices, es el sacrificio que se hace al emigrar…

    • En lo que refiere a tecnología, prefiero usar Hangout de Google, es mas rápido y puedes hacer conferencia con varias personas sin pagar nada….obviamente esto no sustituye la ausencia pero cuando hay distancia, la mejorar lo máximo que podamos en comunicación es esencial

    • Tremenda idea Rosmery! La verdad como no uso mucho Google+ no le había dado importancia a los Hangouts, pero ahora los voy a probar. Quizás me terminen gustando las videoconferencias con la familia después de todo…

  5. Parte del precio que uno debe pagar por disfrutar un nuevo entorno y una nueva vida es dejar a los seres queridos. A como soy yo creo que desde el primer dia de recibir a familiares estaría ya triste de pensar que tarde o temprano se tienen que ir, soy un “chillón” de primera solo de leer tu historia se me hace un nudo en la garganta. Lo bueno de todo esto es que tus familiares se van con la idea clara de que el esfuerzo hecho y la inversión valieron la pena.

  6. I hate saying goodbye. I hate it, hate it, hate it. My family does get very sentimental and so do I. It’s tough. In fact, I banned my mum fro going to the airport/train station to say “bye” because it just makes things harder.

    But hey, after the teary goodbye, it’s fine again. At least we have Skype and mail. I can’t imagine how hard it would be without modern technology!

    • So true! We cried a lot at the airport, next day the house felt so empty… but one week later we can go back to normal, here and there. We are expecting more visitors for Holidays and it will be hard to say goodbye again. But family and friends are always welcome, no matter if it´s for a short time.

  7. I hate saying goodbye. I hate it, hate it, hate it. My family does get very sentimental and so do I. It’s tough. In fact, I banned my mum fro going to the airport/train station to say “bye” because it just makes things harder.

    But hey, after the teary goodbye, it’s fine again. At least we have Skype and mail. I can’t imagine how hard it would be without modern technology!

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