Así están las cosas

rayma_escasez

Hace un par de días un familiar que está en Venezuela nos envió este mensaje por WhatsApp, a modo de información: “Bs. 7200 un par de cauchos… ¡Así están las cosas!”.

Para que tengan una idea, eso es CARÍSIMO.

Desde que llegamos a Canadá en 2012 comenzó a abrirse una brecha cada vez más grande en nuestra percepción de la realidad venezolana. Año y medio después, hemos perdimos toda noción de cuánto se paga allá por un cualquier artículo. Me cuentan que por ejemplo, un jeans Levi´s original cuesta en Venezuela Bs. 7000. Es como si aquí en Canadá, en lugar de costar $40, costara $1200. El cálculo no es exacto, pero la idea se entiende. Todo gracias al 40% de inflación acumulada para Octubre de 2013.

Ese mismo día, hablando con mi mamá por teléfono, me dice que para esta navidad probablemente no pueda preparar el tradicional ponche crema casero porque “la leche condensada es oro líquido. No se consigue”.

Desde hace varios meses, una buena parte de las conversaciones telefónicas con la familia incluyen el tema de la escasez de productos básicos y de uso cotidiano. No estamos hablando de jamón serrano, trufas o caviar. No. En Venezuela es cada vez más difícil conseguir leche, harina, aceite, papel sanitario, desodorante, fórmula infantil, pañales… una lista que crece y crece.

Además, están los cuentos de terror, documentados en fotos y videos que rápidamente se riegan por las redes sociales, donde se muestran grupos de personas cayéndose a puños por un litro de aceite o el más reciente: el saqueo de una tienda de electrodomésticos, a la cual el gobierno ordenó ajustar sus precios al cambio oficial (Bs. 6,30 por dólar). La gente no esperó a este ajuste, decidió entrar a la tienda a la fuerza y robarse las cosas. Total, la anarquía de todo tipo ya es de lo más natural en Venezuela.

Me pregunto, ¿qué tengo que hacer yo al enterarme de aquello? ¿cómo proceso esa información? ¿qué se supone que puedo hacer desde aquí?

Mi primera reacción se pelea con mi sentido común (al que llamaremos ‘SC’):

Yo: “vamos a enviarles dólares a la familia para que cambien a bolívares y puedan comprar lo que necesiten, sin importar los precios inflados.”

SC: “Ya va, aquí nosotros si tenemos un presupuesto y cada dólar producido tiene un destino en nuestro proyecto de vida en Canadá (el cual no se terminó cuando hicimos landing).”

Insisto: “Entonces vamos a enviarles un contenedor cargado de leche, aceite, harina, crema dental, desodorante, fórmula infantil, etc… Full, repleto, de todos los productos que necesiten y no encuentren. “

SC: “Ajá, ¿y qué va a pasar cuando eso se acabe?

Yo, extremista: “Me voy a traer a toda la familia para Canadá y que no tengan que pasar nunca más necesidades.”

SC: “Como si fuera tan fácil… “

Mi disyuntiva es que inevitablemente me siento culpable de vivir aquí y no allá, de ir al supermercado y conseguir todo lo que necesito. Y poder comprarlo, porque además de la variedad de productos, los precios son accesibles. Fer siempre dice que lo más barato en Canadá es la comida. En Venezuela no pueden decir lo mismo, allá lo más barato sigue siendo la gasolina. Pero con la gasolina no se puede hacer sopa o teteros.

Volvamos al punto: me siento culpable. Me entero de todo aquello y siento un poquito de vergüenza por la suerte que tenemos de no tener que pasar por eso.

Ya va! (otra vez me interrumpe el sentido común) Nosotros nos ganamos el estar aquí. Vinimos a Canadá con mucho esfuerzo, después de tomar una decisión muy dura. Aquí tendremos todos los alimentos y artículos de primera necesidad que quieran, pero también tenemos que enfrentarnos a un clima extremo, trabajar para ganar en dólares y gastar en dólares, movernos en una cultura que aún nos es ajena, hablar un idioma que no es el nuestro y lo peor, y lo que más pega: vivir la soledad de tener a la familia y a los amigos tan lejos.

Aún no sé que hacer con toda esa información, con las quejas, con los cuentos de terror.

Si ustedes quienes me leen, immigrantes o no, se les ha ocurrido algo que funcione para manejar esta situación, por favor compartan su idea millonaria.

Mientras tanto, además de culpa siento impotencia. De no poder traerme a toda la familia para acá de una buena vez.

(El sentido común me repite) Como si fuera tan fácil…

imagen: Rayma – El Universal
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17 comentarios en “Así están las cosas

  1. Hola Karla,
    Encontré tu blog, creo que como muchos, buscando información sobre el proceso de solicitar visa a Canadá. A pesar que mi interés es solo para ir de visita de turismo, no he podido dejar de leer tu experiencia. Realmente te agradezco muchísimo la información que compartes con todos nosotros y el tiempo que le dedicas.
    Me ha conmovido sobremanera tus palabras en este post ¨como están las cosas¨. Debo decir que no soy venezolana, soy una de las tantas cubanas que al igual que esta sucediendo actualmente con tu país, se ha visto forzada a tomar la decisión mas difícil de su vida, emigrar. Vivo hace 7 años en Perú, donde gracias a Dios he podido emprender y salir adelante, pasando mas o menos las mismas penas que pasamos todos los que damos este paso, sea por la razón que fuere y hacia cualquier destino, eso da igual. Es muy fácil juzgar sin saber realmente que se siente, pero el vivirlo es una experiencia completamente diferente. Yo digo que yo volví a nacer el día que salí de Cuba, pues he tenido que comenzar mi vida de cero. Llegue sola, siendo todavía muy jovencita y solo con una maleta. Deje atrás TODO, mi madre, mi hermana, mi novio, mis amigos, mi carrera, el barrio, la comida, las costumbres, tantas cosas que es increíble. Entiendo perfectamente todas esas contradicciones a las que te enfrentas y preguntas que te haces (ya he pasado por eso) y solo te puedo decir desde mi experiencia, que no vas a poder nunca dejar de sentirlas. Es algo muy ambiguo y a veces un poco masoquista, la verdad. Creo que a ninguno nos gusta sufrir, pero ese es el precio que tiene que pagar todo emigrante. Vives la vida reprochándote el no poder hacer mas por los tuyos, es la realidad por dura que parezca. Algo he aprendido en estos años, y es que primero tienes que pensar en ti antes que en los demás, al menos hasta que te establezcas y tengas los cimientos para poder enfrentar responsabilidades mayores. También suena feo, pero tienes que ser realista. Los que están allá (en nuestros países) al menos se tienen los unos a los otros, tienen un techo, tienen amigos, y tienen a la familia, que malo que bueno siempre esta dispuesta a dar una mano, mas aun en países como los nuestros, donde hemos crecidos así, ayudándonos los unos a los otros, con el calor y el cariño que solo el caribe da. Creo que por eso nos es tan difícil el estar distanciados de la familia y los amigos. Cosa que creo para otras nacionalidades es mucho mas fácil. (Creo yo).
    Hay tantas cosas que te quisiera decir, pero es un sentimiento un poco difícil de expresar. Solo te pido, no te sientas culpable, o que no estas haciendo las cosas bien, o que puedes hacer mas o tantas otras cosas que a veces uno piensa. Es difícil, SI, pero tienes que aprender a vivir con todas ellas, y veras como a medida que pasa el tiempo esos periodos se van a ir alargando y llegara el momento en que aprenderás a vivir con esos sentimientos. TU eres la dueña de tu destino, de tus decisiones.
    Dios te bendiga¡¡

  2. Gracias por tu valiosa información y adaptación a la realidad. Me gustaría saber como hacer para poder emigrar a Canada. la fase Cero, es decir, que se necesita para emigrar, hay que hacer exámenes, la plata of course, y que mas?, gracias por esta info trillonaria.

  3. El exito tiene un precio… Si es lamentable, para los que se marchan y para los que se quedan.. te puedo atacar diciendo “que derecho tienes tu de hablar si no estas aqui?” de hecho, ahora algunos comediantes venezolanos estan haciendolo, como si el irse fuera una decision facil de tomar… la verdad, es dificil tomar esa decision, pero miralo del lado positivo, uds se convierten en una ayuda para la familia que quedo, quizas no sea para tus padres (quizas luego puedan migrar con el programa de reunificacion de la familia o algo asi), pero estan alli, dejando una puerta abierta para hermanos, sobrinos, nietos, para alguno de su familia que tenga la oportunidad de salir y puedan ayudarlos, y la realidad del caso, haces mas alla que aqui, por que? es cruel, pero es una harina pan menos a la semana que tienen que sufrir por buscar, 1 kg de cafe menos, 1 papel toale menos, es menos carga para la familia, y alejado del sentimiento, es lo mejor en algunas situaciones.. como puedes ayudar? mira, hace un tiempo lei una pregunta tonta en mequieroir, que pasaria si estas lejos y tus padres se mueren? te devolverias? mandarias las condoloencias pero te quedarias?, mira, tomaron una decision facil o dificil, y concluyan el proceso hasta ser ciudadanos canadienses, luego pueden hacer lo que quieran.. como ayudar? camino legal, apoyo moral, dale fuerza a tu familia, se la esperanza que no ven en la calle; camino ilegal, vende dolares, ganan ellos, tu tienes tu tranquilidad por hacer algo, pero las vainas no cambiaran sino cambia la situacion; camino tonto, manda comida, cuando vean que es alimentos, y mas que no se consiguen, se esfumara en el seniat magicamente, nadie sera culpable, y tu pierdes y tu familia tambien… Simple, se fuerte, cuando te vas de la casa, tu familia pasa a ser familiares, si consideras que canada vale la pena luchar, hazlo. Pero no pienses en que por que aqui estamos jodidos, tienes que venirte… Fijate en algo tan simple como los cubanos, tu crees que muchos de ellos se vienen por cosa politica? por la robolucion?, se vienen por que ellos ganan aqui dinero que pueden mandar a sus familias, pueden ayudarlos, saben que no pueden cambiar la politica cubana, y solo les queda hacer algo por que alla, a diferencia de aqui, ya no hay mucho por que luchar… Ten paciencia, esto que atraviesa venezuela es pa bien o pa mal, pero asi no durara, quedate alla y se la luz de esperanza pa tu familia.

  4. Hola Karla. Saludos desde Maracaibo. Descubrí tu blog desde hace como 4 y no he parado de leerlo, muchas gracias por los datos y tips que aqui nos dejas, me has esclarecido varias neblinas que tenia al momento de emigrar. Me senti bastante identificado con tu nota de “Porque emigrar”. La verdad que la cosa aquí esta difícil, hoy me sentí como viviendo una película del fin del mundo, cuando ya la humanidad olvida sus valores y la falta de respeto al prójimo esta raspando el tope de lo desgraciadamente inaceptable. Que esto me sirva de impulso para empezar mi proceso de migración. Con respecto a tu situación no se que decirte, si envias dólares a tu familia estaría faltando al plan que tienes con tu esposo y este primer año he leído que es muy delicado. En tu lugar si decides ayudar a tus padres es mejor esperar a que te estabilizes mejor.

    • José Luis, que bueno que descubriste mi blog y que te ha sido de utilidad. Recuerdo cuando escribí sobre mis razones para emigrar, en plena crisis eléctrica en Venezuela. Que lástima que aquello sigue igual o peor. En fin, aquí estamos viéndolo todo desde nuestra nueva perspectiva y sabiendo que en la primera oportunidad que tengamos de ayudar a nuestra familia y nuestro país, lo haremos.
      Saludos y gracias por leerme.

  5. Querida Hermana,

    Lo de nuestro pais es algo que lamentablemente escapa de nuestras manos y esta bien que te sientas mal porque representa tu patria, tus raices , tu familia, en fin toda la vida antes de haber dado el gran paso, sin embargo y aunque duela debes concentrarte en seguir adelante (SC: no es facil) sin embargo hay que hacerlo.

    Al igual que Uds tomaron la decision de emigrar a Canada te aseguro que habra miembros de tu familia con las mismas posibilidades que tuvieron Uds al tomar la decision…. ahora bien . porque no se vienen? Porque no quieren salirse de su zona de confort,y prefieren pensar que las cosas van a mejorar en el pais creyendo, que va a llegar un salvador a Venezuela y la va a liberar de la actual dictadura, porque eso es lo que dejamos alli.

    Que te sientes culpable ? Si a mi tambien me sucede pero siempre termino en la misma conclusion: cada quien es dueno de su destino, las barreras te las pones tu. a ti nadie te trajo a Canada, no te ganaste la loteria ni fue un plan loco que se te cruzo por la cabeza, viniste por conviccion y tambien con el temor normal de lanzarte hacia un futuro medianamente desconocido. Que fue facil o dificil? es tu experiencia que es irrepetible para cualquier otro.

    Que te quieres traer a tu familiar? Yo tambien quisiera pero te has preguntado : Ellos realmente quisieran venir para aca y establecerse? te aseguro que tendran muchos motivos para finalmente decirte prefiero malo conocido que bueno por conocer.

    Recientemente tuviste la visita familiar, yo te aseguro que se fueron encantados admirando lo bueno de estas tierras y que planean regresar el proximo ano …. de turistas … exceptuando por supuesto, a los mas jovenes que concientemente estan descubriendo que no tendran futuro. en una patria, que por los momentos se vislumbra, se esta cayendo a pedazos.

    No te eches una carga encima que no tienes, colabora con ellos en la medida de lo posible pero hay que aprender a respetar (nos guste o no) el libre albeldrio de cada quien. (SC : No queda otra ).

    Un abrazote, gracias por el post.

    • Liss, es verdad lo que dices: uno pensando en traerse a la familia para acá, sin preguntar si ellos se quieren venir. Es un impulso hasta medio egoista.
      Nos seguiremos conformando con las llamadas telefónicas y pedirlebastante a Papá Dios para que los cuide siempre…

  6. Wow… it really put things into perspective.

    My only similar experience was when I came back to France after the switch to Euro in 2002. For the first few months, prices were converted, so a baguette (3.50 francs) was about 0.50 euro. But prices quickly went up! A movie ticket used to be 35 francs (for about 5 euro), it’s now… 11 euro. It’s crazy to think that this is almost 70 francs, which was a lot of money at the time.

  7. Wow… it really put things into perspective.

    My only similar experience was when I came back to France after the switch to Euro in 2002. For the first few months, prices were converted, so a baguette (3.50 francs) was about 0.50 euro. But prices quickly went up! A movie ticket used to be 35 francs (for about 5 euro), it’s now… 11 euro. It’s crazy to think that this is almost 70 francs, which was a lot of money at the time.

  8. Ahh Karla, me siento identificado. A veces la verdad provoca cerrar todo y olvidar… (Sc: como si fuera tan facil). Incluso me he llegado a questionar cosas como mi blog, pues si bien me sirvio de via de escape mientras estaba alla, ahora quiza ese sentimiento de culpa a veces me inhibe de escribir sobre ciertas cosas. Y es escribir cosas simples como que hoy habia oferta de leche condensada en costco (tweet q casualmente le envie a rosmery hoy) lo dejan a uno con un bitter after taste) 😦

    • También me pasa Alvaro, he dejado de postear cosas para no “herir susceptibilidades”. Supongo que esa mezcla de sentimientos forma parte del lado triste de emigrar, y hay que asumir que por más que queramos, hay cosas que no podemos controlar.
      Mil gracias por leerme! Un abrazo y saludos a la familia…

  9. Hola Karla.. De verdad que es muy chimbo todo, estoy en la misma situacion que Rosmery y, aunque (tristemente) por un lado estoy contando los días para salir de este incendio (otra vez tristemente), por otro el consuelo es que aun llegando a un lugar practicamente desconocido, con muy pocas personas conocidas, pasando frio y pagando novatadas, estaré mejor que aca, buscando mejores oportunidades en todos los sentidos.

    El corazon se encoge de pensar en la familia que se queda.. Mis padres, mi hermana, mis tias, prim@s, amig@s.. Otro consuelo es hacer lo correcto alla para que en un futuro te puedas llevar a tu entorno para alla, aunque lo ideal sería que, mientras eso ocurre, estuvieran en otro país tambien (y es ahi cuando debes pensar: este niño no habla mucho con su SC jejejeje).

    De resto, los saqueos (intentos y efectivos) se han seguido dando, cada vez mas frecuentemente.. De pana no se a donde va a llegar este pais.

    Disfruta la condicion de vida que tienes hoy. Luchaste mucho para ganarla, y seguiras luchando para mejorarla. Palante es pa’ alla!

    Un abrazo.

  10. Me pareció muy interesante tu artículo, antes de llegar a Canadá me guie mucho de tus experiencias. Estoy estudiando y entrando a Canadá por el camino largo pero seguro, sin embargo me preocupa mucho la situación de mi país sobre todo la de mi familia que esta esforzándose por darme esta oportunidad para salir del país, a pesar de que están pasando por un mal momento al igual que todos los venezolanos consientes, uno tiende a sentirse culpable. Algunos compañeros que salieron por las mismas razones que nosotros (mi novio y yo) y mis compañeros venezolanos que están estudiando, estamos pasando por lo mismo, estamos asustados que se nos cierren las puertas en este país. Sentimos que nuestro esfuerzo no será valorado en Venezuela y que cada mes nuestro país sera más difícil para nuestros seres queridos. Es una sensación distinta que tenemos que sobrellevar y que nos tendrá muy preocupados.

  11. Amiga Mía!! (Te digo amiga porque te he leído tanto que siento tus palabras como mías)…Qué puedo decirte que te sirva de aliento?, si yo aún estoy en Venezuela, viendo y viviendo todo lo que está pasando, y sabiendo que el año que viene llego a Canadá y dejo a mi Madre, resto de mi familia y amigos en este “incendio”. Siento todo lo que esta pasando en Venezuela como la turbulencia causada por la resistencia del aire cuando el avión está despegando. A veces siento que despierto en un barco que esta a punto de hundirse, y es muy triste, Si! mucho….Y se que también es fácil lamentarse y echarse las culpas los unos a los otros como si eso fuera a resolver el problema de nuestro país. Lamentablemente son cosas que no tienen solución, al menos la solución no está en uno solo, la solución está principalmente en aprender a ser ciudadanos, y entre tato eso no pase, no importa cuál tipo de gobierno tengamos, entre tanto no aprendamos en Venezuela a ser ciudadanos, lamentablemente nada cambiará.

    Para tu inevitable impotencia lo que queda es seguir haciendo lo que civilmente te es permitido hacer, Votar, estés donde estés, aportar tu grano de arena. Y para tu familia, servir de apoyo moral. Estoy segura que ellos no esperan que tu resuelvas sus problemas, solo esperan escuchar del otro lado del teléfono o de la pantalla, unas palabras de apoyo que les ayuden a seguir luchando por este país que tan demacrado está.

    Respecto a la culpa…una de las cosas que me atrajeron a tu blog cuando lo conocí, es que dices: “Aquí vinimos a aprender a merecer todo lo bueno que nos llega” Llegar a donde han llegado no ha sido producto de la suerte, ha sido producto de planificación y una lucha constante física y mental (como en estos momentos), y que aún no ha acabado. No dejes que la culpa empañe tus logros.

    Queda respirar profundo, y seguir andando.

    • Rosmery, me quedo con tu frase “No dejes que la culpa empañe tus logros”. Es parte de lo que quiero internalizar como parte de mi adaptación al estatus de inmigrante. A veces te confieso que prefiero no saber, no enterarme de lo que pasa allá, pero tampoco es que uno pueda ignorar esa realidad por mucho tiempo, sobre todo cuando afecta tan de cerca a los tuyos. También forma parte del país que dejamos atrás, de nuestra familia que se quedó allá y de su cotidianidad. Así como nosotros les contamos del frío y la nieve, ellos nos cuentan de que todo está muy caro y nada se consigue… Creo que lo importante para nuestra salud mental y emocional es lograr un equilibrio, recordar que ahora vivimos aquí y por más que queramos resolverle la vida a los que se quedaron, debemos prestarle la atención justa y no exigirnos a nosotros mismos más de lo que podemos dar.

      Gracias por tus palabras, y por siempre estar tan pendiente.
      Espero verte el año próximo.
      Un abrazo!

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