El inglés en el trabajo

ingles para el trabajo

 

Ya les he dicho que uno cree que habla inglés hasta que llega a Canadá. Ese inglés que aprendimos en el colegio, cantando en “guachi-guachi” o viendo películas subtituladas, ayuda bastante. Pero de ahí a hablarlo de manera fluida puede haber una gran diferencia.

Esa brecha la empecé a notar cuando tuve que comunicarme más allá de los “buenos días” con el vecino o  la cháchara cortica con la cajera del supermercado. El día que me tocó la primera reunión con la maestra de mi hija o cuando tuve que hacer un reclamo a la línea 800 del banco, fué cuando me pegó realmente la frustración. Yo sabía exactamente lo que quería decir y en mi cabeza la oración se formaba de manera gramaticalmente perfecta, pero al momento de decirla pues simplemente salía cualquier disparate… En esos momentos era cuando sentía que nunca iba a poder enfrentarme a una entrevista de trabajo, mucho menos ser contratada. 

Para acceder al mercado laboral canadiense idealmente debemos obtener una puntuación de 6 o más en la escala de Canadian Language Benchmarks.  A menos que se sientan super confiados con su desempeño en el idioma, les recomiendo tomar esta evaluación para saber como estamos, ya que un puntaje mínimo es exigido para poder aplicar a un bridging program o entrar al college o universidad.  Pero aunque obtengamos un 8, que es el puntaje máximo, a veces somos nosotros nuestros peores críticos.

Esa fue precisamente la primera barrera que tuve que derribar para poder encaminarme hacia la búsqueda laboral. Mi esposo y varios de mis amigos me convencieron de que no se necesita un inglés “perfecto” para trabajar. Ellos mismos comparten oficina con otros inmigrantes cuyo acento es un trabalenguas, y ahí están, desempeñándose en el mercado de trabajo y haciéndose entender.

Ahora que trabajo en una oficina, junto a varios canadienses y muchos inmigrantes, me doy cuenta de que gran parte de mi preocupación era en vano. Pero tenía que vivirlo para convencerme.

Lo que ocurre es que el idioma va más allá de las palabras. El idioma es también nuestra personalidad, los gestos, el tono, la mirada, el lenguaje corporal que utilizamos. Todo esto enmarca nuestra expresión verbal. Todo esto ayuda a transmitir el mensaje. Por esa razón es que no necesitamos la perfección en el acento o en la gramática para comunicarnos. Lo que necesitamos es confianza.

Lo que hay es que atreverse.

Piensen por un momento: la primera prueba de fuego es la entrevista. Sea verbal o telefónica, ahí es cuando el manager decide si vamos a poder entendernos. Una estrategia que a algunos les funciona es preparar una especie de script antes de asistir a la entrevista, con respuestas modelo (por supuesto en inglés). Luego las van leyendo en voz alta, tratando de pronunciar lo mejor que puedan. Esto ayuda a “soltar la lengua” y a tener fresca nuestra historia laboral, contada ahora en otro idioma. También ayuda para familiarizarnos con los términos de nuestra profesión en inglés, especialmente carreras como la infomática que está plagada de acronismos que a lo mejor en inglés se escriben diferente. 

Obviamente esta táctica de aprenderse un libreto tiene sus contras, y es que no sabemos exactamente lo que nos van a preguntar, o si la entrevista será en esa  llamada telefónica que nos va a agarrar desprevenidos…

Si después de la entrevista logramos obtener el trabajo, lo importante es que nos desempeñemos bien mientras nos comunicamos en inglés, no al revés. Lo que les quiero decir es que nuestra capacidad profesional es lo importante, no si hablamos un inglés perfecto. Dependiendo de la ocupación, la comunicación puede ser más escrita que verbal, o viceversa.  

Para quienes trabajamos pegados a la computadora, a veces pasamos el día entero sin hablar mucho en la oficina, porque nuestras comunicaciones son más bien por email o chat…o quizás porque los canadienses no son tan parlanchines en el trabajo como los latinos…

En caso de que en el trabajo les toque escribir full en inglés, lo mejor es tener a mano varios correctores ortográficos. Además del auto corrector de Office, yo uso: Reverso.net, Grammarcheck y SpellCheckPlus.com. Cuando debo preparar un texto largo, lo paso por estos 3 correctores y hasta ahora me ha resultado. Les cuento que a veces hasta se sorprenden de lo bien que escribimos, a pesar de que el inglés no sea nuestra primera lengua.

Los emails son un capítulo aparte. Olvídense de andar escribiendo aquellos correos larguísimos, tipo testamento, con saludo y despedida. Aquí los emails de trabajo van directo al grano, a veces el ‘subject’ es todo el email, a veces ni tienen saludo, mucho menos despedida. Mi estrategia ha sido extraer frases de los emails que recibo – esas frases que yo jamás hubiera sabido que se usaban – y las voy guardando en un archivo que yo llamo “compendio de frases para usar en emails de trabajo”. Eso no solo es útil para mejorar la comunicación, sino para entender un poco más el argot de su profesión, la cultura organizacional y por consiguiente, nuestra adaptación al entorno laboral. Por cierto, ¿ya vieron este video?

El día que les toque hacer una presentación o tengan reunión de equipo, prueben a conversar bastante de manera informal antes de empezar. Elijan un compañero de trabajo para montarle conversación, sobre cualquier tema. Con esto sueltan la lengua y se van sintiendo más confiados. Esos días en los que mi inglés está apagado, especialmente los lunes por la mañana, voy escuchando el noticiero, a veces repito en voz alta algunas frases o simplemente me pongo a hablar yo sola mientras manejo. No, no me importa parecer loca… eso forma parte de ir perdiendo la pena al hablar 🙂

Otra manera de ganar confianza e integrarse es participar en conversaciones cotidianas con nuestros compañeros. Reírse por cortesía de los chistes que hacen, aunque no  entendamos ni papa. Parar la oreja cuando lanzan un modismo super canadiense, entender cómo lo usan, y si somo más osados, tratar de usarlo nosotros mismos. En cualquier caso, no les de pena preguntar lo que significa una expresión, que a ellos seguro les explican con gusto. Por otro lado, pedir que nos repitan algo que no entendimos es una táctica útil y muy necesaria en el trabajo. También nosotros podemos confirmar si la otra persona entendió lo que quisimos decir. Todo es válido cuando se trata de hacer el proceso comunicacional más efectivo.

En general, el canadiense es muy paciente con nuestro (a veces precario) nivel de idiomas, y probablemente nunca nos corregirá abiertamente. La mayoría se esfuerza por entendernos y para muchos de ellos nuestro acento latino es super cool y les suena a vacaciones en el Caribe.

Es importante tenerse paciencia uno mismo y darse la oportunidad.  Me ha pasado que quiero explicar una idea compleja a alguien, tengo las palabras en mi cabeza, en inglés, of course. Abro la boca y aquello que sale no lo entiendo ni yo misma. La otra persona me puede estar escuchando con paciencia o compasión (quie sabe), pero al final desisto y termino diciendo “never mind”. No importa. Otro día será.

Como todo, el inglés va mejorando con la práctica. En pocos meses, ese email que antes escribian en una hora, ahora lo harán en 5 minutos. Ya no les va a dar miedo atender el teléfono o reunirse con el jefe para exponerle sus ideas innovadoras. El idioma empieza por la confianza en uno mismo, por eso es tan importante recordarnos todo el tiempo que nuestra capacidad profesional está ahí, debajo de esa auto percepción de que nuestro inglés no es el mejor.

Cuando sé que metí la pata hablando y la crítica que llevo por dentro se me pone intensa…la ignoro y me repito a mi misma “soy buena en lo que hago”,  “si puedo”. Quizás esto no me haga mágicamente bilingüe, pero como ayuda a mejorar la actitud.

Y por ahí es que todo empieza. Lo demás viene solito…

 

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5 comentarios en “El inglés en el trabajo

  1. Excelente Karla! gracias por este post! como siempre tus palabras y consejos llegan en el momento oportuno! esta experiencia de inmigrar es un aprendizaje constante y cada etapa un desafio.. claro que si podemos! abrazos y muchas bendiciones!

  2. Excelente post mi amiga! Te cuento que yo tambien tengo muuuucho tiempo hablando solo para practicar. Recuerdo una frase célebre de un golfista “El toque mágico solo viene después de golpear un millón de pelotas”, así que a seguir practicando sin miedo a equivocarse. De hecho yo doy clases a auditorios de 90 personas, y como salga…
    Esa es la única forma efectiva de aprendizaje del humano, Trial and Error.
    Un Abrazo.
    Aurelio

  3. And if I can add one thing (as someone who didn’t speak much English when coming to Canada!). Canadians are very much used to foreign accents and various language abilities. Don’t be shy, say it loud and clear, that will be appreciated!

  4. Como siempre tus post llegan en el momento preciso! eres algo asi como una Angel, justo estoy en esa etapa de vencer el miedo a la entrevista de trabajo en Ingles! gracias por los consejos!!

  5. Me encanta eso de “ser pacientes con uno mismo” la verdad si los demas son pacientes con uno, porque no serlo nosotros mismos. Gracias por estas palabras. Me cayeron como anillo al dedo. Un abrazo!

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