Vacaciones escolares

sunshineMe gusta pensar que en Canadá nada ocurre por casualidad y que todo está fríamente calculado para que la vida sea más bonita. Para muestra de eso, el verano y las vacaciones escolares tienen un inicio muy festivo con la celebración de Canada Day el 1° de Julio. Todo ese buen ánimo coincide y de repente nos vemos rodeados de gente sonriendo en los parques, celebrando entre otras cosas: el cumpleaños nacional, que se acabaron las clases, que el clima está fenomenal… o todo eso junto!

Lo cierto es que el mes de julio es como una navidad anticipada, y para quienes tenemos niños en casa, es la época perfecta para ejercitar la creatividad e inventarnos planes que los mantengan entretenidos durante estos dos meses de vacaciones. Lo primero que hicimos Sofía y yo fué, por supuesto, una lista. De cosas por hacer y sitios por visitar. Eso sí, muy solidaria o como dicen aquí “budget-friendly”.  Les anticipo que en nuestra lista no están incluidos los campamentos (summer camps) porque mi pequeña se negó rotundamente a asistir a uno y darle descanso a su madre. Su idea del verano es pasar todo el tiempo posible conmigo, lo cual será un reto a mi creatividad y (porqué negarlo) a mi paciencia… Pero igual les comentaré un poco de los campamentos más adelante.

Aquí les cuento entonces mis ideas para entretener a los niños en el verano:

  • Ir a la Biblioteca Pública, no sólo porque pueden prestar libros que ayudarán a mantener su hábito de lectura durante las vacaciones, sino también juegos de video y DVDs de películas. Igualmente, pueden revisar la cartelera informativa con la programación de actividades infantiles para estos meses, aprovechando que muchas de ellas son gratuitas.
  • Ir al parque, cualquier parque. Habrá otros niños, columpios, banco de arena, grama, sol y aire libre. Allí podrán jugar, correr, hacer amigos, ensuciarse, brincar, quemar energías…y lo mejor: es gratis. Algunos parques tienen canchas de fútbol o tenis, otros spray pads (chorritos), donde los niños podrán divertirse jugando en el agua y refrescarse del calor del verano.
  • Montar bicicleta, patineta, monopatín. Si no tienen, es buen momento para visitar las ventas de garaje del vecindario o las tiendas de segunda mano como Goodwill y Value Village, donde pueden encontrar uno de estos gadgets para sus hijos y otras cositas. Por supuesto, pueden comprarlos nuevos, pero tengan en cuenta que los usarán máximo los 2 meses y medio del verano, así que no es razonable gastarse una fortuna en ellos. También consiguen juguetes baratos en la “dollar store”. Dollarama tiene pasillos repletos de juguetes entre $1 y $3. Los más populares son las pistolas de agua, las burbujas y las tizas gigantes de colores.
  • Ir a las piscinas públicas (outdoor pool) o las del Community Centre (indoor pool). Se paga una tontería por usarlas y en general están muy bien mantenidas. Otra buena opción es aprovechar las vacaciones para que aprendan a nadar. Nuestra hija seguirá sus clases de natación regulares en el Community Centre cercano a casa, pero esta vez tomará un curso intesivo diario de 2 semanas.
  • Visitar museos y otras atracciones. Casualmente hace poco me enteré del Ontario Fun Pass, un sitio web donde se pueden registrar con su email y código postal, luego seleccionan el Board Escolar de sus hijos. Eso los llevará a una página para imprimir con cupones de descuento y entradas gratis para niños en diferentes museos y atracciones de la provincia. Nosotros lo hicimos, el fin de semana pasado fuimos al Ontario Science Centre y Sofía entró gratis con su cupón.
  • Finalmente, si disponen del dinero y sus hijos quieren asistir a un summer camp, hay infinidad de opciones. Empiecen revisando el website de la Ontario Camp Association. También, las guías de actividades para niños de su ciudad, como esta de Toronto y los campamentos solidarios que ofrecen las Alcaldías, por ejemplo la de Mississauga .

En mi casa los videojuegos no están descartados como entretenimiento del verano. De hecho, forman parte de nuestra lista, pero con moderación. A Sofía le vamos a mantener la restricción de máximo 3 horas al día de uso de electrónicos (consolas, TV, computadora, tablets, smartphone), con descansos de al menos 15 minutos. Y para compensar: mucha actividad al aire libre. 

Dos meses de vacaciones escolares, días más largos, pleno verano… no hay excusa! Los niños y nosotros, necesitamos y merecemos disfrutar esta temporada, que dicho sea de paso, se va volando. Cuando en agosto empiecen a ver de nuevo los abrigos de invierno en las tiendas, sabrán a lo que me refiero. Así que el momento de lanzarse a un parque es ¡ahora!

Clima veraniego

doodleHoy con el solsticio de verano comienza la estación más esperada por muchos. Hasta Google le dedicó un Doodle tan refrescante, que decidí traérmelo para acompañar este post.

Sinónimo de días soleados, temperaturas cálidas, shorts y trajes de baño, sandalias y sombreros, paseos a las cottages o al lago, picnic en los parques… todo eso rodeado de mucho verde y cielo azul. Y como en Canadá todo se celebra con un evento (y su correspondiente hashtag en las redes sociales), esta fecha ha sido bautizada como el día más largo del año o #LongestDayoftheYear. Se invita a todos, pero especialmente a papás e hijos, a que disfruten hasta el último rayito de sol haciendo actividades al aire libre.

Ahora bien, yo era de las que pensaba que el verano era calor y más calor. Quizás un residente con muchos años por estas tierras es lo que diría para describir esta estación. Pero en mi caso, tengo otra opinión sobre el clima del verano. Les recuerdo que vivo en Mississauga, Ontario, pegadita del lago, por eso el calor en esta ciudad es más bien húmedo y siempre hace mucho viento. Pero ya sabemos que el clima puede variar de una provincia a otra. A lo largo del este país tan pero tan grande, el verano puede ser muy caluroso, húmedo, lluvioso, seco, frío…puede haber tormentas e inundaciones, tornados, granizo y hasta nieve…

Como ya vivimos las 4 estaciones completas, ahora entiendo porque algunos dicen que en Canadá hace frío todo el año. No, no están exagerando. Técnicamente, esto es correcto. Pero también es una cuestión de percepción y de antecedentes. Si vienen de climas tropicales como yo, una temperatura de 18ºC será fresca-casi-fría, y seguramente amerita un suéter ligero hasta en el día más soleado.  Eso precisamente es lo que a mi parecer ocurre en verano.

Los días pueden ser muy largos y cálidos, es verdad. Pero en las primeras horas de la mañana o las del atardecer-noche, las temperaturas están más bajas. En pleno mes de julio, cuando el verano está en su apogeo, podríamos necesitar un suéter para salir tempranito de casa o si andas de paseo y te agarra la noche en la calle (recordando que en esta estación el sol se oculta después de las 9pm). Por eso mismo decidí no guardar  esos abrigos con capucha que aquí llaman “hoodies”, y siempre tengo un par de blusas mangas largas a mano por si aparece una salida nocturna a cenar o al cine. Esto a pesar de que durante el día la gente anda en atuendo playero, incluyendo shorts, franelillas y sandalias.

Lo que sí es cierto es que en esta estación el sol es el protagonista y no hay que descuidarse con la protección. Para quienes venimos de países donde existe un verano eterno, estamos más acostumbrados a hacer vida sin darle mucha importancia a los rayos UV, más allá de unos lentes oscuros o de una gorra los fines de semana. Realmente el bloqueador solar lo usamos solo para la playa, y a veces ni siquiera para bloquear sino para broncear.

Pero aquí al sol (como al resto de los elementos) se le tiene respeto. A principios del mes de mayo recibimos de la escuela de mi hija la notificación de rigor: por favor enviar a los niños con gorra, lentes de sol y protector solar. Las tiendas se llenaron de gorras, sombreros y pantallas solares en todas sus presentaciones y grados de protección. Como para que no se quede nadie por fuera. Y es que aquí cuidarse siempre está de moda.

Esas son mi primeras impresiones de una estación que apenas comienza, y que por cierto, me parece maravillosa. Tengo la mejor intención de aprovechar cada día de ella. Como una gran amiga me dijo: “tenemos que sacar a los niños lo más que se pueda en el verano, para que se recarguen de vitamina D”. Yo diría también, a llenarnos de tanta energía y optimismo que nos dure el resto del año. Y ahora con su permiso, me voy ya mismo a revisar de nuevo mi lista de lugares a visitar, y empezar a planear el próximo paseo!

Enjoy the summer…

Tormenta de nieve


pinos-nevados
El pasado viernes 8 de Febrero cayó la tormenta de nieve más grande en 5 años sobre la gran área de Toronto. Dicen que cayó tanta nieve, que si hundías una regla de 30 cm para medir la profundidad, la regla se te perdía.

Me llamó mucho la atención la cobertura noticiosa de esta tormenta. Apartando el hecho de que los medios en general todo lo exageran, lo más curioso fué ver que los canadienses andaban todos sorprendidos y hasta nerviosos con ese evento climático. Parece que no es normal que caiga toda esa nieve junta, en un solo día, en esta zona.

Cuando vivíamos en Venezuela, teníamos la idea de que el invierno canadiense era como ese día de tormenta, pero todos los días y durante 4 largos meses. Definitivamente, teníamos una percepción distorsionada de la realidad, quizás por la exageración de los medios, quizás por nuestra propia ansiedad de emigrar a Canadá, quizás por que en Venezuela todavían creen que en Canadá la gente vive en iglús, y sólo se come y se respira frío y nieve.

Gracias a que pensábamos de esa manera, este primer invierno nos ha dejado gratamente sorprendidos. No importa si los locales opinan que ha sido suave o severo, para nosotros ha sido sabroso, por el simple hecho de que nos preparamos mentalmente para lo peor, y nos encontramos con un clima que hemos podido manejar perfectamente. No me cansaré de repetir que la preparación es la clave: no sólo la ropa y zapatos correctos, sino la actitud. Si el frío y la nieve te son antipáticos, la vas a pasar mal. “Go with the flow ” aquí se transforma en “go with the weather“.

Es cierto, si viviéramos en Nunavut o el Yukón, todo lo que nos imaginamos (una pesadilla gélida y blanca, interminable) quizás fuera más cercano a la realidad. Pero resulta que elegimos sabiamente una de las zonas de Canadá con los inviernos más suavecitos. Gracias Dios por eso.

El día de la tormenta, casualmente era P.A. (Professional Activity) Day en el colegio de mi hija, así que ella tenía el día libre de todas maneras y estuvimos tranquilos por ese lado. Desde el día antes, los pronósticos del tiempo venían anunciando la magnitud de la tormenta y era muy difícil no darse por enterado. Winterstorm, blizzard, blowing snow, flurries, fueron los términos que aparecían constantemente en theweathernetwork.com y en las noticias.

Así que Fer tomó sus previsiones y se preparó para trabajar desde casa. Igual nos levantamos muy temprano, prendimos la tele, revisamos las redes sociales y ya en todas partes se anunciaba que la mayoría de los colegios, universidades y otros institutos estaban cerrados. El transporte público estaría operando bajo “winter schedule“, es decir con retrasos o suspensiones parciales del servicio. Las autoridades recomendaban no salir, a menos que fuera extrictamente necesario, debido a la mala condición de las autopistas y la poca visibilidad.

La tormenta básicamente se trató de mucha nieve cayendo constantemente, acompañada de fuertes vientos, durante día y medio. Para mí fué una tormenta “silenciosa” y bien portada, toda una canadiense, si la comparamos con lo que yo conocía hasta ese momento como “tormenta“: mucha lluvia, viento, truenos, relámpagos, techos volando, matas caídas, inundaciones… Definitivamente en el trópico hasta las tormentas son más aparatosas, extrovertidas y caóticas.

El sábado al amanecer ya había cesado, y todos nos despertamos viviendo dentro de una postal. De esas donde la nieve blanquísima lo arropa todo, diluyendo carreteras con arbustos, todo cubierto por un hermoso manto que contrasta con un cielo más azul imposible. Bello.

El día estaba tan hermoso que dolía. No salir a disfrutarlo era imperdonable. Y lo mejor es que AUNQUE UD. NO LO CREA, no hacía tanto frío. -4°C … eso es fresco, a estas alturas del invierno!

Así que agarramos nuestros abrigos y demás aditamentos, y nos fuimos a un parque grandote de Missisauga llamado Erindale Park, donde hay tobogganing hills, o colinas para deslizarse en la nieve como si fuera un tobogán. Allí Sofía y su amiga Luisana se divirtieron lanzándose y revolcándose en la nieve, tal cual como si estuvieran en la playa. Para nosotros los adultos, lo desafiante fué atravesar aquel parque hundiendo nuestros pasos en los 30 cm que lo cubrían, sin morir ahogados en el intento. Ahogados porque es que aquello te dejaba sin aliento, como si estuvieras corriendo un maratón…

walkingsnow

 

Pero lo disfrutamos un montón!

Creo que ésta ha sido una de las experiencias más bonitas de nuestro invierno. Gracias a la tormenta que nos obligó a tomarnos el día libre y quedarnos en casa haciendo cosas divertidas, como decorar el cuarto de Sofía y ver películas. Gracias a que pudimos salir al día siguiente, visitar un parque, disfrutar del sol, hundirnos en nieve, compartir con amigos, hacer tobogganing, sentirnos felices.

Puedo decir que ese día el invierno nos trató muy bien, y nos hizo sentir nuevamente agradecidos de haber llegado tan lejos, y de vivir en Canadá.

Presupuesto mensual

family-budgetLos gastos mensuales son de esas cosas que no se pueden calcular a ciencia cierta hasta que llegas aquí. Además, el uso del dinero es algo tan subjetivo que obviamente el presupuesto familiar va a depender de muchas variables, como el tamaño de la familia, sus prioridades, los planes a corto/mediano plazo, y un largo etcétera…

Recuerdo que cuando estaba investigando acerca de los gastos típicos que tendríamos que cubrir mes a mes, encontré mucha información en internet, y a través de amigos y conocidos que ya estaban en Canadá. Mucha de esa información nos sirvió para planificar a grandes rasgos nuestro futuro presupuesto, sin embargo, no es lo mismo estar aquí, vivir el día a día, infartarse cada vez que vas a pagar algo porque se te olvida que aquí a todo hay que sumarle el impuesto, y acordarse que llenar el tanque de gasolina cuesta lo mismo que un buen par de jeans…

Con todo esto, rápidamente nos dimos cuenta de la necesidad de adoptar una dinámica eficiente en nuestra economía familiar, basándonos en el hecho de que Canadá es caro, y como dicen en mi tierra “aquí el que se resbala, pierde”. Si no se hace una planificación concienzuda de las finanzas, en poco tiempo podrías tener que empezar a comerte los tan sagrados ahorros, y la cosa se te pone cuesta arriba.

Llegó el momento entonces de compartirles una lista actualizada de nuestros gastos mensuales, ahora que estamos en una fase más estable y de rutinas definidas, sabiendo con más certeza de cuanto dinero realmente se debe disponer (y producir!).

Gastos Fijos  CAD
Alquiler 1400
Supermercado 500
Electricidad 100
Gas Doméstico 70
Seguro del Carro 340
Gasolina 150
Transporte 43,5
Seguro de bienes 15
Servicio de Internet 50
Celulares 90
Netflix 10
 Total Gastos Fijos 2768,5
Gastos eventuales  CAD
Salidas a comer 100
Ropa 200
Cine 50
Actividades Niños 70
 Total Gastos Eventuales 420
 Gran Total 3188,5

CAD 3200, si lo rendondeamos a un número bonito.

Tomen en cuenta que la descripción que les haré a continuación sobre los montos anteriores en dólares canadienses (CAD) se basa en los últimos 5 meses (otoño/invierno) para una familia de 2 adultos y una niña de 8 años, en Mississauga.

Gastos Fijos Mensuales:

  • Alquiler –  CAD 1400: Apartamento (“stacked townhouse”, planta alta) de 2 habitaciones, 2 baños y 1 puesto de estacionamiento, al noroeste de Mississauga, en una zona residencial. El monto fijo de alquiler se  cancela durante los primeros 5 días del mes e incluye el suministro de agua y el alquiler del tanque.
  • Supermercado – CAD 500: Las compras de comida las hacemos casi siempre en No Frills y más recientemente en SuperStoreNo Frills nos encanta porque encontramos algunos de los productos que consumíamos en Venezuela (como Harina Pan y papelón) y siempre tiene muy buenas ofertas. SuperStore es de la misma cadena, es un poco más costoso, pero se consiguen productos muy buenos, y también hay ofertas.
  • Electricidad – CAD 200 (aproximado / bimensual)Enersource: Este gasto nos sorprendió por dos razones: una, porque se factura cada dos meses, así que hay que organizarse bien y apartar el monto. Y dos, porque la cifra que teníamos “presupuestada” antes de llegar,  la que manejamos por referencia de los blogs y amigos/conocidos, era alrededor de CAD 60 mensual… y nada que ver!  Resulta que esos CAD 60 representan solamente “el consumo”, pero falta sumarle CAD 60 adicionales por “la entrega” del servicio, más el impuesto (HST del 13%).
  • Gas doméstico – CAD 70 (aproximado / mensual)EnbridgeAunque esta factura sí llega mensual, es la misma historia del servicio eléctrico: cobran por el consumo y por el suministro del servicio, más el impuesto. El gas se utiliza principalmente para el agua caliente y la calefacción, así que es normal que este monto venga más alto durante los meses de frío.
  • Seguro del carro – CAD 340 DesJardinsEl carro de mi esposo es un Toyota Corolla 2003, sencillito, y la mejor tarifa que encontramos fue con la empresa DesJardins. Y aunque sé muy poco del tema, un corredor de seguros nos comentó que para vehículos de otras marcas y tamaños, el monto de la prima puede variar, y también influyen otros factores como: la ciudad donde se vive, cuántos conductores usarán el vehículo, y el hecho de que somos recién llegados y nuestro historial de manejo en Canadá apenas va comenzado.
  • Gasolina – CAD 150: Para llenar el tanque del Toyota Corolla, se gastan unos CAD 50, cada 10 días. De nuevo, esto depende del consumo del vehículo, según su tamaño y recorrido. Para que tengan una idea de los precios de la gasolina pueden revisar aquí.
  • Transporte público – CAD 43,50 – Mississauga TransitNosotros presupuestamos la compra mensual de un paquete de 10 tickets de autobús para adulto (CAD 27) y otro para niño (CAD 16,50) en el caso de necesitarlos.  Aunque no los usamos todos los meses, quisimos incluirlo como gasto fijo por si la rutina cambia y alguno de nosotros debe empezar a usar el autobús a diario.
  • Seguro de bienes: CAD 15 – StateFarmEn Venezuela nunca pensamos en comprar un seguro para nuestras pertenencias, pero aquí en Canadá nos explicaron y nos convencieron de su importancia. Aunque la incidencia de robos a viviendas es bastante baja, sí existe, y nosotros en particular invertimos unos CAD 5000 en la compra de nuestros muebles, así que no nos quisimos arriesgar. Pero realmente lo que nos convenció fue saber que el apartamento donde vivimos, como la mayoría de las casas en esta ciudad, están construidas con materiales altamente inflamables, así que un eventual incendio puede borrar del mapa nuestras cosas en cuestión de (poquitos) minutos.
  • Servicio de Internet: CAD 50 – AcanacIncluye servicio de internet por cable de 18Mbps de descarga. Es bastante estable, y si cancelan varios meses por adelantado les sale un poco más económica la tarifa mensual.
  • Celulares CAD 90 – Wind MobileMi esposo y yo tenemos un plan de telefonía celular de CAD 40 + tax, que incluye llamadas ilimitadas a Canadá y USA, mensajes de texto, identificador de llamadas, llamada en espera, y un pocotón de cosas más. También incluye plan de datos ilimitado, de hecho, antes de contratar el servicio de internet con Acanac, navegábamos con el servicio de Wind activando el tethering en nuestros celulares.
  • TV/Películas por Internet  – CAD 10 – NetFlixComo decidimos no contratar servicio de TV por cable (muy costoso para lo que ofrece), preferimos afiliarnos a NetFlix y de vez en cuando mirar alguna película o serie. Además, nuestra hija puede ver varios de sus programas favoritos.

Gastos eventuales:

  • Salidas a comer – CAD 100:  Normalmente algún fin de semana comemos una o dos veces en algún sitio de comida rápida como A&W, McDonalds, Taco Bell o Pizza Pizza. Una comida para los 3 en cualquiera de ellos puede rondar los CAD 30.  Muy rara vez o en ocasiones especiales, vamos a un restaurant un poco más caro, como Swiss Chalet o Mandarín. Este último es un “all you can eat” de comida china que de verdad vale mucho la pena. Allí gastamos alrededor de CAD 50, pero salimos a reventar.
  • Ropa – CAD 200: Aunque en nuestro presupuesto mensual destinamos un monto para comprar ropa, no es cierto que lo hagamos todos los meses. Hasta ahora hemos comprado todo lo que vamos a necesitar al principio de cada estación, sin embargo, dejamos apartado este dinero para compras eventuales o para aprovechar algunas ofertas.
  • Cine – CAD 50: Este monto es suponiendo que vamos al cine a ver una película en 3D, pagando dos entradas de Adulto y un Niño y comprando un combo de cotufas y refresco. Todo eso más impuesto. El cine en general, nos parece costoso, pero a nosotros nos encanta y es toda una experiencia. Sin embargo, la última vez que estuvimos en Cineplex nos pareció que los combos de comida estaban como caros (alrededor de CAD 16) y decidimos que la próxima vez nos llevaríamos nuestras propias chucherías y refrescos, o cenaríamos primero en casa.
  • Actividades para los niños – CAD 70 (aproximado): Recientemente inscribimos a nuestra hija en clases de natación en el centro comunitario cercano a la casa. El costo de nueve clases de natación fué de CAD 67, libres de impuesto. Para que tengan una idea de la diversidad de actividades para toda la familia y sus costos, pueden chequear aquí.

Ahí les dejo mi presupuesto familiar, con el cual nos sentimos cómodos por ahora. Como verán, no nos damos grandes lujos, pero cubrimos todas nuestras necesidades, sin dejar de hacer cosas divertidas.  Lo importante es encontrar desde el principio un balance en el cual el tema económico nos dé más tranquilidad que preocupaciones. Y aunque siempre estamos buscando mejores trabajos y otras fuentes de ingresos, no hay que olvidarse que vinimos aquí a vivir tranquilos, trabajando para disfrutar, no para sobrevivir.

 

Llegó la nieve

llegolanievemain…o el invierno, que es lo mismo!

Aquí en Canadá no se puede hablar muy duro porque el clima te puede escuchar y cumplir cualquier deseo por pequeñito que sea. El 24 de diciembre, mientras cenábamos con nuestros amigos, comentamos sobre la esquiva blanca navidad canadiense. Al parecer, desde hace varios años, la nochebuena ha sido cero nieve (sólo frío) y a los canadienses eso no les ha hecho mucha gracia.  Sin embargo, ya varias semanas atrás nos enteramos que había estado nevando en otras ciudades, hasta en la misma Toronto, aquí al ladito. Pero en Mississauga nada que ver… Incluso, mi amiga Lissette decidió estrenarse sus botas en Navidad porque se cansó de esperar por la nieve que no llega. Hasta que a alguien se le ocurrió decir “Pero bueno! Será que en este pueblo nunca va a nevar?” Está bien…ese alguien fui y yo. Yo y mi impaciencia. Yo y mi gran boca.

Esa misma noche, ya cerca de las 12 am comenzó a caer un light flurry o nievecita de esa chiquitica que enseguida se derrite. Al día siguiente ya no había nada… Pero día y medio después, justo cuando los canadienses andaban de lo más entretenidos gastando los cobritos en su Boxing Day, empezó a nevar y a nevar y a nevar y a nevar y a nevar… Y el resultado fue éste:

llegolanieve

La primera gran nevada del invierno.

Supuestamente, lo que cayó no fue normal, ni para la época ni para la zona. Es decir, 15 cm acumulados de nieve en Mississauga, a finales de diciembre, no son normales. No se asusten. No es que nieva así todo el tiempo.

Sea como sea,  esa mañana al abrir la ventana nos encontramos con esto:

llegolanieveventana

llegolanievebalcon

Saltamos de la cama, desayunamos flash y, pensando que se derretiría pronto, nos alistamos para lanzarnos de chapuzón en esa piscina blanquita que rodeaba toda nuestra casa y que literalmente borró los límites entre acera, jardines y carreteras. Además, en mi mente tenía planeadas varias cosas: tomar todas las fotos del mundo, hacer nuestro primer snowmen,  comprobar que lo que compramos para usar en el invierno de verdad funciona, pero sobre todo, ver a mi hija cumplir su sueño de jugar en la nieve. Bueno lo admito, ese era nuestro sueño también.

Después de varias capas de ropa y casi 2 horas de estar afuera, les puedo decir que esta primera nevada fue súper divertida y nos permitió estrenar el invierno como debe ser.

Lo que hicimos:

  • Caminar y caminar…  sólo por la novedad de sentirnos hundidos hasta la rodilla en nieve.
  • Un muñeco de nieve chiquitico, pero lindo. Y decorado con accesorios de Sofía. Por eso mi amiga Ingrid lo bautizó “Snowgirl”.

snowgirl

  • Sofía también hizo dos angelitos, el primero le salió choreto y ya el segundo le quedó mejor.
  • Fer sufrió al ver su carro todo blanco, y se dedicó a limpiarlo y quitar el muro de nieve que lo rodeaba . Luego le rezó a todos los santos antes de prenderlo, pensando que iba a ser causa perdida. El carro prendió a la primera, como si nada. Carro rodado en Canadá, qué les puedo decir…
  • Tomamos todas las fotos que el frío nos permitió (gracias Fer por regalarme los guantes para pantallas táctiles).
  • Descubrimos que la nieve y la arena se parecen: pueden tener la misma consistencia, hay que sacudírsela, se cuela por todas partes…

Hoy también nos enteramos qué pasa con las vías cuando nieva. La alcaldía envía a las cuadrillas para que despejen las carreteras principales, luego las residenciales y por últimos los pasos peatonales y paradas de autobús. A nuestra calle llegó la cuadrilla después del mediodía, a despejar primero con una barredora, luego con palas, y finalmente con sal.  Por supuesto, si algún vecino quiso salir más temprano caminando o en el carro, le tocó palear nieve y lanzar sal. Uno que otro usó su propia sopladora.

Agradecimos tanto-tanto que esta primera nevada ocurriera en plenas vacaciones. Pudimos disfrutar la experiencia, al principio con algo de miedito por ser la primera vez. Pero luego perdimos la noción del tiempo, porque realmente la estábamos pasando muy bien. Hasta aprendimos a hacer un muñeco de nieve (que no es tan fácil como parece).

Nunca sentimos frío, así que supongo que supimos elegir nuestra ropa de invierno. Estábamos felices, así que supongo que supimos elegir un buen lugar para vivir.

Invierno… Quién dijo miedo?